Principios del Juego Fluido 10: Vacío, acción impredecible; Shoshin

Finalmente llegamos al último de los Principios del Juego Fluido, la serie con la que dí el primer paso en mis andanzas como blogger y comencé a compartir mis experiencias y conocimientos en un blog. En este hablamos del vacío y otras cosas interesantes.

El mítico Bruce Lee era un experto en el arte de fluir en la vida

Como de costumbre, pondremos una muestra tal cual se vio en la intro:

Principio 10º: El agua es incompresible (no se puede comprimir) y transmite en todas las direcciones cualquier presión que se ejerce sobre ella. El agua se aparta enseguida si la queremos oprimir, ofreciendo el vacío.

Ofrecer el vacío a todas las acciones del oponente, no mantener la masa del cuerpo ni en el lugar, ni en el momento que otro ha elegido para atacarnos. Escapar por donde no espera y volver contra sus puntos débiles con toda la potencia creada por el cuerpo en movimiento.

Su aplicación: Aquí podemos aprender a no mostrarnos reactivos, y si cualquier acción imprevista o incluso prevista de nuestra chica objetivo o del entorno mismo de toda la interacción fuera a dañarnos o a dañar la situación, ya no deberíamos estar ahi, sino estar reaccionando de una manera que nosotros mismos podamos escoger. Tomamos el marco, y abrordamos la situación por los puntos que mejor se amoldan a nuestra intención de unificar.

Lo que enseña este principio es una acción simple. Ser impredecible y dinámico.

No nos dejamos llevar por presiones, por intentos de chantaje, por los “aros” como dirían algunos, por las trampas y por rabietas, por emociones, creencias e ideas negativas.

¿Fácil de decir? Con el tiempo y la práctica también es fácil de hacer. Al menos, bastante más sencillo que al principio, mucho mas. Una acción contínua y dinámica.

De ahí obtiene su potencia. Del dinamismo de la improvisación.

Tomar una situación y darle la vuelta a las tornas es algo que muy pocos se cuestionan hacer, y muchos otros ven una locura. Pero si no le echas pelotas te comes los mocos.

Muchas personas dicen que no saben qué hacer, pero normalmente sí tienen claro lo que quieren conseguir cambiar. Pero no se preguntan a sí mismos… Si yo fuera como quiero ser, ¿realmente actuaría así? ¿Es así como quiero estar y como estaría?

Y a lo tonto así es como encuentras lo que debes de hacer. Lo que tu sientes que debes hacer, lo que te gustaria improvisar en el momento, eso que has pensado en la soledad antes de que ocurriese, tal vez después.

Después de todo, si no implementas el cambio que buscas, no deberías esperar que ocurra.

Para esto puedes ayudarte de un último Principio, conocido bajo el nombre shoshin. Se traduce al mismo tiempo por “mente del principiante”, y por “correcta verdad”. Este término va referido a lo siguiente:

Se ha de tener una actitud abierta y receptiva, entusiasta pero carente de impaciencia. Se han de evitar en lo posible las ideas preconcebidas. Incluso a niveles avanzados, las ideas preconcebidas estancan tu avance y te desvían de la receptividad natural. Procura mantener esta actitud siempre.

Y este es el secreto… Accionar, tomar la reacción oportuna, ofrecer el vacío, sin resistencia, actuar por instinto y reflejo, de la mejor forma posible que nos permita nuestra mente unificada con nuestro centro. Rememorad todos los Principios y Estados.

Implementadlos unos sobre y junto a los otros, veréis como encajan las piezas en un hermoso puzzle. Están hechos para ir engranados y funcionar en conjunto.

Aquel que tenga oídos, que escuche.

Kheldar

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