La riqueza del mundo Oriental

Bien es sabido que los orientales basan sus vidas en un sistema profundamente arraigado de creencias de alto valor moral, con un rico y variado trasfondo filosófico y espiritual. No me quiero referir con esto a que todos son místicos y ascéticos pero si a que están metidos en una dinámica mas profunda y quizás incluso mas provechosa.

La revolución industrial japonesa, su apertura al mundo occidental y lo rápido que lograron ponerse a la altura de ser una de las grandes potencias económicas y tecnológicas del país hablan bastante bien de ello.

Y se basa en dos cosas: 90% actitud. 100% kaizen. Este espíritu les coloco en el lugar en el que están hoy y no es de extrañar. Por tanto me dispongo a transmitir mediante una serie de artículos todo retazo de filosofía oriental que llegue a mis manos.

Algunos ya conocéis Fusha no Sha, un escrito que tome prestado del blog de Nora. También conocéis los artículos del Juego Fluido. Y ahora me dispongo a transmitir unos cuantos conceptos con base en la meditación, las artes marciales, el zen y el taoísmo. Entre los conceptos que veremos, se encuentran milenios de tradición.

En posteriores artículos encontraremos mas conceptos pero la aplicación de los mismos la dejare abierta al entendimiento de cada uno. No obstante si alguna persona quisiera conocer el modo en que yo mismo entiendo y aplico lo que explico… Que me pregunte o me vea hacerlo porque resulta que como Goyo Jimenez en sus monólogos; “no lo cuento, lo hago“. 😉

– Kaizen: este es el nombre que le fue dado al espíritu de mejora continuada que encumbró a las empresas japonesas como uno de los mayores referentes en calidad y trabajo eficiente. Se basa en la introducción de pequeños cambios para mejorar situaciones concretas y eventualidades del momento. Haciendo esto se genera un cambio y una mejora paulatina y adaptada a las situaciones que afrontamos en el mismo momento que toman lugar; en lugar de la adaptación a un montón de situaciones afrontando grandes cambios de golpe y porrazo, tras la evaluación de diversas situaciones y la recopilación de los errores más comunes para solucionarlos todos a una mientras se siguen produciendo.

Esto traducido a uno mismo sirve igual o puede que hasta mejor, es mas fácil identificar las necesidades y opciones de una sola persona que las de todo un colectivo. Pero aplicarse el kaizen a uno mismo requiere de un autoconocimiento previo, unas nociones mínimas. El resto viene solo con tiempo, calma y acción. Ejemplos:

  • www.arame.org/calidad/kaizen.pdf
  • Wikipedia en inglés, artículo Kaizen (contiene una bibliografía magnífica).

– Irimi: es un concepto de las artes marciales japonesas. Su uso y entendimiento radica en el hecho de “entrar“. Pero ni significa solamente eso ni se queda en eso. Irimi es entrar en la dinámica del momento (del oponente en este caso) y hacerte con la misma mediante una reacción concreta en el momento preciso. Irimi es conectar con esa dinámica y reaccionar adecuadamente a la situación para salir airoso de la misma. Irimi no es solo entrar y llegar ahí, sino estar en un momento y lugar donde no se nos espera y causar un momento de cortocircuito en el otro. Por tanto Irimi es preparación, anticipación y acción; estar en el lugar adecuado en el momento preciso. Y a partir de Irimi conectamos el resto.
Una cita sobre irimi, de la web www.aikidosalamanca.es :

Podríamos traducir la palabra “IRIMI” como “ENTRAR” o “PENETRAR”. Es un pilar fundamental del Aikido.

Cuando nuestro IRIMI surge como respuesta al movimiento de UKE, a nivel espiritual, es una actitud de completa entrega, un estado de calma e inmutabilidad manifiestos en un gesto austero, decidido y profundo. IRIMI significa no retroceder ante una adversidad sino observarla con ojos calmados, y aceptar la realidad tal y como es, con el compromiso de máxima entrega. No es la inmovibilidad de la resignación, sino la fuerza de la aceptación y el movimiento que emana de esa aceptación, enmarcado dentro del contexto que nos es ofrecido por la vida. Es la medida sabia tomada ante un suceso vital extraordinario. Es un dar completo y sincero.

Cuando nuestro IRIMI se adelanta al movimiento de UKE y lo aspira, a nivel espiritual es el paso para el cambio, la evolución, conlleva un desprendimiento total. Hacer sin importar el resultado. Es anteponer al otro a uno mismo. Es agradecer antes de recibir; dar antes de que se nos pida.

– Shikantaza: se traduce por “estar simplemente sentado” y en realidad de lo que habla es de un estado contemplativo donde prestamos atención a nuestro mundo interno y vamos ordenando nuestras ideas o bien vaciamos nuestra mente de ellas. Muy útil para la serenidad y la paz interior pues aunque hable también de una forma concreta de sentarse y un par de pautas acerca de la respiración, nuestra postura y como o a donde se dirige nuestra mirada, es simplemente una maravilla perfectamente amoldable al momento de estar tumbados en la cama o bien sentados en el comedor, en el despacho, en clase, en el bus o tren, de pasajeros en un coche (mejor no intentarlo mucho conduciendo)… Ideas que no falten.

Hasta en el sexo ocurre una especie de Shikantaza mezclado con Kaizen. Una vez conoces estas cosas acabas por identificarlas en casi todas las facetas de la vida. Esto me recuerda a lo que se pretende conseguir interiorizando los conceptos de la seducción de libro en cierta manera. Quedarte con la idea y saber reconocerla luego sobre la marcha, que me corrijan si me equivoco.

Próximamente continuaremos con otros conceptos y mas cuestiones relacionadas. En el libro ya explico un tanto sobre cuestiones similares.

Si alguna persona tuviera curiosidad por un determinado concepto y quisiera encontrar información ampliada o aportarnos a los demás una reflexión acerca de alguno, bienvenido sea. Trataremos de abarcarlo con la profundidad que merece.

Por ahora es momento de dejar de escribir y comenzar a entender.

Kheldar

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