Exacto… Una lección que aprendí extrañamente hace tiempo.

Una lección en apariencia ininteligible, irracional, totalmente contradictoria, engañosa e incluso cruel. Es una cruda dosis de esa realidad que supone el terreno emocional.

El artículo de hoy, no va a ser muy del agrado de muchas personas, probablemente. Quizás vean la verdad en ello, y la odien.

No me preocupa, puesto que eso no la hace menos cierta.

Comencemos por la narración de un relato, para que os pongáis sobre materia.

Recuerdo que, en mi temprana adolescencia nunca tuve problemas románticos. Esos vinieron después.

Al principio no era más que un crío con labia al que le picaban los huevos y sabía rascarse con compañías agradables.

Ya por aquel entonces tenía gusto por quienes acabaron siendo mis primeros ligues; y hacía tiempo que mis manos me habían regalado ya mis primeras masturbaciones.

Tiempo despues topé de frente con la realidad de que a las chicas les asustaba algo acerca de mí ya por aquel entonces.

Siempre he sido una persona bastante reservada con algunas partes de mi vida.

Y ese algo es que siempre he tenido claro lo que quiero, lo que ofrezco y lo que soy.

Por ello, me he implicado mucho con quien yo consideraba que lo merecía. Y por supuesto, también tuve que cagarla para encontrar un equilibrio.

Lo digo por haber sido muy frecuentemente frio, insensible, desdeñoso, y cosas del palo.

De hecho, por esos tiempos, una persona que hoy día continua en mi vida comenzó a llamarme rey de los hielos.

Ella vió partes de mi que pocas personas han llegado a conocer y tolerar. Y se mantuvo imperturbable.

Abogó por mi. Aún a pesar de que ella fue la primera en conocer esta lección de mi mano.

Aquí llega la lección que llevo mencionando desde el principio. ¿Será lo que esperabas?

Un día, escuché una cierta canción y… Sin más, le envié la letra.

Tiempo después, ello le llevó a preguntarme «… ¿es eso lo que haces conmigo, y con todo el mundo?«.

La canción habla de que la única forma de hacer que una mujer te ame para siempre y no pueda olvidarte nunca; es romperle el corazón.

Esta es la dura realidad a la que aludía al principio del post.

Estoy diciendo esto, porque no es esa la verdad que quiero transmitir hoy; aunque es bien cierto que una mujer a la que rompas el corazón jamás te olvidará.

¡Pero no quiero que os convirtáis en rompecorazones solo porque yo diga esto!

Atención todos.

Resulta que esa canción tiene algo que puede transmitirnos a cualquiera; y lo quiero señalar traduciendo la letra de la propia canción para todos vosotros, para dejar el vídeo después:

Con mi público de La Vida es Fluir, mi primera lección de intenso realismo.

Os presento la canción Break Apart Her Heart, de Good Charlotte:

Cuando llamas ella no responde, cuando escribes no responde.
Sales y le ves con ella, quien te dijo que estaba enferma en casa.
El anillo que le diste, lo ha tirado junto con todas las cartas.
Cuando los ves juntos, él ni siquiera se preocupa en absoluto.

Y mientras, ella le sigue como la sigues tú.
Él ni siquiera se preocupa; mientras, tú ya te lo imaginas.
La única forma de mantener a alguien cerca…
Bueno, estoy a punto de contártelo.

[Estribillo: Hay algo que no quiero comprender…
La única forma en que una mujer a un hombre va a querer,
la única forma en que en tus manos la vas a tener
es romperle el corazón.
No le digas que es la razón por la que vives.
No le entregues todo lo que puedes dar.
Si durante toda tu vida la quieres conservar;
simplemente rompe su corazón.]

¿No puedes ver cómo llora?
Bueno, eso es lo que hace que siga intentándolo:
saber que podría tenerte…
Y que él no le da lo que ella quiere.
Hay verdad en esto. Dijiste que querías ser aconsejado.
Bien, si quieres ser consciente aquí va tu aviso:
tendrás que aprender a romper corazones.
¡No intentes entender!

[Estribillo de nuevo]

¿No puedes ver lo que has hecho?
Lo que me he vuelto, en lo que me convertí…
¿No lo ves? (X2)

Ah, no entiendo esta crueldad…
No entiendo esta crueldad, pero ahora veo.

[Estribillo de nuevo]

No entiendo esta crueldad.
Ah, no lo entiendo… Ese no soy yo.
No entiendo esta crueldad.
Pero ahora lo veo.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=9lUHCP0je-Y]

Una curiosa lección, la verdad…

Puesto que se trata de implicarse emocionalmente sólo con aquellas personas que realmente resuenan contigo. Esas que responden favorablemente a tu atención y tus intereses.

Y por supuesto, sin condunfir simpatía con ganas de follarte o de algo más.

Por otra parte, se trata de tener claro hasta donde quieres y puedes implicarte; marcando límites claros.

Aunque quizás el hecho de no darlo todo sea incongruente con el de ser abierto, honesto y transparente.

Quizás este hecho sea sólamente interesante para aquellos más afines a una persona oscura y misteriosa.

Sin embargo, creo que no es lo único que podemos aprender de esta canción.

¿Qué más tenemos en ella?

Un chico que puede ver como la mujer que él quiere le esquiva, le pone excusas, le miente; y todo porque va detrás de otro que no la hace tanto caso como el primero.

Se va tras una persona que la controla no dándole lo que ella busca, salvo que a él le convenga para salirse con la suya o no perder su atención.

Algo en lo que he visto caer a muchas de mis amistades; hombres o mujeres por igual.

Y este chico aprende observando al otro a hacer algo similar.

No es probablemente lo más politicamente correcto, pero dejemos eso para quien le importe y quien tenga que guardar las apariencias.

Bien, nosotros podemos aprender algo de esta canción. Y no es necesariamente el hecho de ser así con una mujer…

Sino el hecho de que, dilatando la entrega de lo que el otro busca; podemos darnos a desear, favorecer una curiosidad, permitir que haya algo más que lo mantenga interesado.

¿Se puede conservar la atracción sin romper corazones? Esa es la cuestión de hoy.

Personalmente, creo que sí se puede; siempre y cuando seamos capaces de estar equilibrados en la entrega y tengamos todos los acuerdos claros.

Sería un mecanismo que nos permite no matar el misterio ni la magia del descubrimiento demasiado pronto.

Un mecanismo que da una ventaja relativa puesto que, al parecer; hay demasiadas personas que asumen que, a partir de cierto punto, ya lo saben todo y no les pueden aportar nada nuevo.

Cosa un poquito errónea; pero allá cada cual con lo suyo.

Bueno, hasta aquí mis conclusiones. Quiero ver las vuestras. Os espero en comentarios.

Y sobre la lección de hoy… Aquél que tenga oídos, que escuche.

—-

Si BUSCAS MEJORAR COMO PERSONA O ENCONTRAR UNA PAREJA y no sabes por dónde empezar; en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja,  la comunicación con las mujeres; y en general quieres trabajar esos detalles que a una persona curiosa, como tú y como yo, le pueden quitar el sueño… Quédate conmigo.

En La Vida es Fluir puedes encontrar el fruto de trabajar siempre en una espiral de crecimiento muy fructífera y satisfactoria, justo lo que tus necesidades demandan, y que conozco bien, ya que eran las mías hace tiempo.

No te puedo prometer milagros ni un control absoluto sobre tu vida sentimental, porque te estaría engañando.

Por eso, sin venderte métodos, técnicas, esquemas y cosas raras de cojones; me he preocupado de reunir para ti las mejores herramientas y creencias, pensamientos, ideas y puntos de vista para mejorar como persona en un amplio abanico de aspectos mentales, emocionales y sociales.

De forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo e implacable. Todo lo necesario para que, como con la gravedad… Lo único que te haga falta para que todo caiga donde debe, sea un pequeño empujón. ?

Por Sergio Melich

Pedagogo por la Universidad Complutense de Madrid. Comunicador y mentor por vocación. Experto en Comunidades Virtuales. Autor de las webs La Vida es Fluir (mi blog) y Comunidad Fluyendo.

Aventurero y Heartist (una persona comprometida a vivir, crear y obrar con cabeza, corazón y conciencia). Escribo sobre el Buen Vivir: autoaprendizaje, estilo de vida, habilidades sociales, relaciones y más. Puedes contactarme por redes sociales y contarme tu caso. =)

3 respuestas a «Una lección de hace cinco años»

Que dolorosa y gran verdad.

Es curioso como olvidamos con más facilidad a aquellas personas que nos han alegrado o ayudado en algún momento de nuestra vida pero como nunca olvidamos a aquellas que nos han hecho daño.

Que injusta es la vida

Hola!
Curiosa reflexión. Yo discrepo en la necesidad de romper el corazón de alguien para que te recuerde, porque por experiencia, quizá recuerdo más a quienes me hicieron brillar o lo que siempre se han llamado “polvos pendientes”, que a quienes me las hicieron pasar fatal.
Y creo que el recuerdo está ligado a la idealización tanto del amor como del sufrimiento.

Sobre mantener el misterio, supongo que en muchas ocasiones depende del autocontrol, y de lo que verdaderamente necesitamos en ese momento. Porque si de veras alguien te impacta, yo al menos, tengo las mismas ganas de abrirme, que de protegerme en ese salto al vacío .

Besos, Mr.

Yo también discrepo bastante con la idea de que tengas que dejar marca de esa manera, precisamente.

Lo que supone para mí esta canción es el curioso mensaje que tiene la música emo. Casi todo se basa en decepciones, angustia, o rabia en ella. Como en gran parte del rock alternativo y de la música indie, vaya.

Por otro lado, lo de los polvos pendientes y el misterio tiene mucho que ver… O eso diría yo. 🙂

Besos y bienvenida siempre que gustes.

¡Comentar es sexy! Deja tu aporte. =)