Hoy te presento el legendario personal. Un concepto que ha cambiado mi modo de entender las cosas, tal como lo hizo el de lecturas de la realidad.

                                        

Somos narradores…

Eso es lo que diría si me preguntas por lo primero que me viene a la cabeza para describir a los seres humanos.

Cuentacuentos. Historias con patas que son conscientes de sí mismas y capaces de desgranarse, de darse a conocer ante un público.

Unos más capaces que otros, por supuesto.

Somos narradores, sí… Pero también somos las historias que llevamos a cuestas.

Historias que creamos cada día, caracterizadas por lo que sea que queremos destacar. Generalmente por los altibajos. Y al compartirlas con el mundo, y al revivirlas nosotros mismos, estamos dándole forma a nuestro presente.

¿Qué me dirías si te confesara que podemos crear nuestras historias de manera que nos ayuden a vivir con mayor sentido y propósito?

Probablemente, que me baje del carro de la autoayuda. Y hasta tendrías algo de razón.

Te cuento dónde os equivocáis tanto esos autores como tú.

Pero primero ponte esta canción, para irlo amenizando.

No se trata de plantear e interiorizar una idea hasta que te la creas del todo, sin sombra de dudas (por ejemplo, que el cielo es de color verde con motitas rosas)… No, porque tan pronto como salgas a la calle, tu creencia será confrontada por la realidad y perderá.

Se trata de tomar conciencia y responsabilidad de lo que antropólogos como Mary Catherine Bateson 1 llaman “los actos de creación en la composición de nuestras vidas”.

Por hacerlo más llano: de nuestro legendario personal.

Hay una suma de piezas que construyen este legendario, que derivan de nuestra identidad y nuestras experiencias. Y dado que estas cambian constantemente, de igual modo lo hace nuestra vida.

Las historias que contamos son nuestra forma de compensar el cambio, tratando de hallar un sentido… Un todo unificado que nos permita dar coherencia a nuestras vidas.

Y aquí es donde la cagamos a menudo.

Mi concepto del Legendario Personal se parece a la identidad narrativa del ser humano

Este otro concepto se le atribuye al psicólogo Dan McAdams, 2 y tiene la misma descripción que el que yo uso de legendario personal.

Es la historia que contamos sobre nuestra persona, asumida e interiorizada a medida que nosotros mismos la vamos creando.

Esta narrativa contiene, más que una historia pormenorizada sobre nuestra vida, todas las justificaciones que consideramos oportunas (que Dan llama “elecciones” y yo llamo “extractos”) para que se pueda comprender nuestro comportamiento y las decisiones que tomamos.

La gracia de los contenidos que empleamos en nuestro Legendario Personal está precisamente en la interpretación que hacemos de ellas.

De ahí que mencione también la relación del legendario personal con las lecturas de la realidad.

Ante una experiencia dada, sea buena, mala o neutra; dos personas que la compartan pueden usarla como justificación para cosas muy diferentes. Y de hecho, diametralmente opuestas.

Dos hermanos que han crecido juntos y han pasado por la misma situación familiar difícil y tensa, por ejemplo…

  • Uno de ellos puede usar ese fragmento de su historia como excusa para hacer lo que sea con tal de evadirse y acabar por echarse a la mala vida, en un caso.
  • El segundo puede usarlo para esforzarse en aprovechar lo que le han podido brindar en su hogar para mejorar su situación, por poco que sea, en el otro.
  • Y un tercero podría no darle importancia en absoluto a esa experiencia para su legendario personal.

¿Verdad que es curioso?

Hay una buena noticia en todo esto, sin embargo, ya que Dan ha pasado 30 años estudiando esta clase de narrativa y, según afirma, ha descubierto el patrón que usan las personas que viven vidas con sentido para interpretar sus experiencias.

Afirma que, siempre que estas personas estén comprometidas a aportar algo a la sociedad y a las futuras generaciones, será más probable que cuenten historias de redención personal, o historias que demuestran una transición de un mal estado a uno mejor.

También cuenta que, por contra, hay personas que usan historias contaminantes… Que describen sus vidas yendo de lo mejor a lo peor, vaya. Y señala que estas personas tienden a contribuir menos, o tienen menos ganas de ser generativas. También tienden a ser más ansiosos y depresivos, y a sentir que sus vidas son menos coherentes en comparación con quienes cuentan historias de redención.

Sin embargo, hay algo que va más allá de estos dos tipos de historias

Dan afirma, y no es el único autor en hacerlo, que no importa el tipo de historias que empleamos… Sino lo que creamos sobre nuestras vidas, en el tema del sentido. Las personas que creen que sus vidas tienen sentido suelen colmar sus historias con muestras de crecimiento, comunión, voluntad y acción. Y te contaré el sentido que esto tiene para mí, y por qué te hablo de ello.

Pero primero ponte esta canción si ya se te acabó la primera:

Ya me he dedicado durante mucho tiempo a hablar, en este blog y en mis redes, de mi relación con las industrias del ligue y de la autoayuda. Y dentro de esas charlas, he mencionado millones de veces la relación de ambas industrias con el acto de montar una fachada, una historia falsa, un molde o un arquetipo al que ceñirse para intentar “desarrollar unos atributos a base de experimentarlos”.

Un pensamiento que, en su inocencia, puede resultar bastante creíble… Y muy tóxico.

Legendario Personal en palabras de Bruce Lee

“La mayoría de la gente dedica su vida a su imagen… Están tan ocupados proyectándose a sí mismos como esto o aquello que terminan por malgastar y disipar toda su energía en crear y mantener una fachada.” (Bruce Lee)

Conozco personas que llevan haciendo como si fueran algo concreto, lo que quiera que escogieron imitar, desde hace diez años o más.

¡Y sorpresa! Siguen sin serlo…

Porque no han cambiado la historia que construyen sobre sí mismos ni la forma en la que lo hacen…

Solamente han cambiado sus actos, y por ello terminaron moldeando también sus experiencias y su realidad actual… Pero siguen siendo las mismas personas confusas, dolidas y asustadas que eran cuando empezaron con el baile de máscaras.

Es una elección personal de la que no deseo privar a nadie, porque la propia experiencia (cuando se deja de lado la negación y la autocomplacencia con cualquier tipo de resultados aparentemente positivos) se encarga de enseñarte el daño que te haces.

Pregúntale a Neil Strauss, si no me crees a mí y necesitas más “autoridad”.

Ganó la fama por infiltrarse en la industria del ligue americana y terminar siendo un autor de fama mundial sobre el tema.

Ha vuelto a salir a los focos narrando los traumas que esto le ha provocado: incapacidad socioafectiva manifiesta para mantener una relación significativa y un compromiso sincero con sus parejas, infidelidad patológica (cuando asume un compromiso es incapaz de honrarlo), conductas sexuales y sociales compulsivas (necesidad de “ser el alfa” de cualquier grupo en el que se integra, búsqueda de actos sexuales cada vez más complejos y “transgresores” tales como las orgías grupales y las comunas sexuales)…

Y una larga lista de más problemas que narra en su libro The Truth (La Verdad, en español). 3

No te recomiendo leer a pajeros mentales si quieres tener un legendario personal sano

Sin embargo, si te da por acudir a autores que son de pensamiento psicológico y filosófico, tienes ejemplos mucho más beneficiosos.

Y como ya se te habrá acabado la canción anterior… Ponte esta:

 

Viktor Frankl, por ejemplo, fue uno de los prisioneros de los campos de concentración nazis y sobrevivió a todo su cautiverio porque reconstruir su libro perdido fue el sentido de su vida 4 durante todo su cautiverio. En esa actividad, aprendió a observar lo que le rodeaba.

En lo que tenía alrededor, Viktor pudo ver que las personas que sabían darle sentido a su vida sobrevivían, y las que no lo conseguían se dejaban morir o se hacían matar. Así de sencillo.

A través de estas observaciones, acabó por crear una escuela psicológica centrada en la búsqueda y clarificación del sentido de la propia vida, llamada Logoterapia (terapia del logos, sabiduría o sentido en griego).

Una parte de tu identidad también puede ser autodefinida

Y ese es el poder del Legendario Personal: darte control sobre tu presencia en el mundo. Pero me referiré a las palabras de otra persona para contarte este punto.

Un caso igualmente peculiar es el del escritor húngaro Imre Kertész, premiado con el Nobel. También deportado a los campos de concentración, en una de sus obras 5 podemos leer lo siguiente.

Atención al párrafo, que se las trae:

¿No esperáis de mí que formule mi pertenencia nacional, religiosa y racial? ¿No esperáis de mí que tenga una… identidad? Os lo revelaré: sólo poseo una identidad que se escribe a sí misma*. ¿Qué más soy? ¿Quién puede saberlo?

(Ein sich selbst schreibende Identität, en el original).

En otra parte de su obra, además, nos remite a lo que hace un rato estaba comentando. Atiende:

Merece la pena visitar los escenarios en que se produjeron los acontecimientos decisivos de nuestras vidas, porque así tomamos conciencia de que no tenemos nada que ver con nosotros mismos.

A mí, personalmente, esta clase de lecturas me dejan con pedacitos de mí bajo las uñas, de rascarme el alma. Una descripción que le debo al rapero Zatu del grupo SFDK. Siglas que según momentos han significado cosas tales como Siempre Fuertes de Konciencia.

Se atan todos los cabos, pero lo único que los mantiene sujetos es nuestra mente…

Mediante las historias que decidimos contar(nos).

                                                                           

Aquí termina esta breve introducción al Legendario Personal

Y esto es todo por mi parte hoy… Espero que te haya entusiasmado conocer este concepto, y que te mueras de ganas de ponerte a trabajar con ello. 🙂

Si deseas orientaciones específicas para usar el poder del Sentido en favor de tu legendario personal… Tengo dos opciones que ofrecerte:

  1. La Comunidad Fluyendo, porque lo oportuno cuando haces algo bueno y digno es defenderlo y compartirlo. Aquí nos dedicamos a revisar toda nuestra historia personal y a manifestarla constantemente, para extraer el sentido y la humanidad que contiene.
  2. El libro The Power of Meaning: Crafting a life that matters de Emily Esfahani Smith. De lo mejor que me he echado a la cara sobre el tema.

Por mi parte, el texto acaba aquí.

He superado las 2.000 palabras con pocas dificultades, y podría contar mucho más sobre este tema… Pero, en vez de eso, te animo a que me cuentes tú:

  • ¿Cuáles son las historias que cuentas sobre ti? ¿De qué se componen?
  • ¿Qué hechos significativos te ayudan a decidir tu conducta en tu día a día?
  • ¿A quiénes has tomado por referentes o figuras de autoridad y qué influencia tuvieron en la historia que cuentas sobre ti?
  • ¿Qué circunstancia se te repite constantemente y desearías poder cambiar, pero vuelve siempre para morderte en el culo?

Cuando sientas que es el momento, tengamos una conversación auténtica al respecto.

Y ya que toca despedirse, llévate otra canción:

Si te preguntas por qué precisamente esta canción para acabar…

Atiende a cuando dice “Yo también me despisté; pero hice lo nunca hecho, dije lo nunca dicho: si cruzas tus brazos no es un sueño, es un capricho…” – Para los que no escuchen a Nach y no pillen la psicología inversa en esta frase: Ponte en movimiento y no cruces los brazos.

Y si te preguntas por qué tantas canciones…

Te diré que son un vehículo. Tu alma ya lo comprende.

(Imagen destacada: Mi propia historia en la actualidad… Un folio en blanco, que contiene todas las posibilidades y me deja decidir a mí cuáles serán las que toman contacto con la línea principal de esta onda que es la realidad. Mi realidad más inmediata. Mi vida. Los que hay tras este, tienen contenidos. Los que hay más adelante, todavía no. 😉 )

Sergio Melich (Kheldar)Autor: Sergio Melich (Kheldar)
Pedagogo al 90% y subiendo. Comunicador y mentor por vocación (y pronto, más cositas). Autor de las webs La Vida es Fluir & Play it Sexy!, Aventurero y Heartist (persona comprometida a vivir, crear y obrar con cabeza, corazón y conciencia). Escribo sobre el Buen Vivir: autoaprendizaje, estilo de vida, habilidades sociales, relaciones y más.

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  1. Para conseguir las obras de Mary Catherine Bateson (en inglés), haz clic aquí
  2. Puedes comprar las obras de Dan McAdams (en inglés), haciendo clic aquí
  3. Para leer The Truth: An uncomfortable book about relationships de Neil Strauss (en inglés), haz clic aquí
  4. Para disfrutar El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl (en español), haz clic aquí
  5. Hazte con Yo, otro. Crónica del cambio de Imre Kertész (en español), haz clic aquí

31 comentarios en “Nuestro legendario personal – cómo nos afectan las historias que contamos sobre nosotros

  1. Me ha encantado este tema, porque no es fácil hablar de nosotros mismos y se me hace interesante ver otras miradas, propuestas y sobre todo realidades que nos invitan a tomar conciencia de lo que compartimos, de cómo hablamos sobre nosotros, de qué historia estamos contando y a partir de qué parte lo hacemos, con que mirada, visión o realidad.

    Yo tengo que pensar muy bien las preguntas que haces porque no me siento capaz de responder ahora. Sé que mi historia la cuento dependiendo el contexto en el que me encuentre. Quiero decir, si estoy con un grupo de nómadas digitales, pues hablo de mi vida como migrante y viajera. Pero si estoy con personas que hablan de relaciones y sexo, pues cuento mi historia a partir de ahí. Si hablo con nuevos colegas o compañeros dependerá de lo que vaya surgiendo, pero es una mezcla de todo.

    Una cosa sí que las caracteriza es que siempre van en positivo, nunca cuento mi historia desde problemas, tristezas, malas experiencias o cosas así. Al menos es lo que recuerdo, tendré que hacer el ejercicio nuevamente para ver qué digo de mi cuando cuento mi historia :O

    Muchas gracias por la reflexión 🙂

    • Lo más interesante de este trabajo es ver qué contamos y por qué lo contamos de esa manera. Por qué ese automatismo, ese reflejo, esa forma ya prácticamente innata de presentarle al mundo nuestra historia. El aspecto contextual no lo había tenido muy en cuenta cuando pensaba en esto, si bien es cierto que también influye mucho. Gracias a ti por dejar tu huella y tus pasos por aquí. 🙂

  2. Uuuy, qué lectura mas profunda… La verdad es que es complicado contestar y sin explayarme demasiado. Yo tengo dos libros con mi historia. Uno, básico, con cuatro hojas es como una presentación: nací, viví y vine para España..Ya esta. Y otro libro con tropecientos tomos, es para mi gente cercana.Y de todos modos, no me acuerdo de todo. Casi siempre los recuerdos y las historias se recuperan según qué circunstancia. Me gusta mas así Siempre hay algo que contar, solo hay que tener a alguien que esté interesado en oir. Un saludo.

    • Por supuesto, Tatiana. Ahí la audiencia, cómo no, la decide cada uno… Y el grado de implicación con la misma no podía ser menos.

      Lo que a mí me resulta más interesante es que haya personas dispuestas a tener historias distintas de cara a la galería y de cara a quienes le importan. Hay historias que son tan íntimas y relevantes que considero que no se pueden omitir en ningún caso, aunque se tenga que ser prudente con la manera y el momento de compartirlas. Yo también me dejo llevar por alguien dispuesto a prestarme oído, debo confesarte.

      Saludos a ti también y bienvenida cuando gustes.

      PD: No es pecado explayarse. Incluso me gusta. 😉

  3. Me parece un tema muy interesante el que planteas. Mirar en uno mismo, cuesta un poco porque es más fácil mirar al del lado. Lo que hablo de mí, intentando responder a una de tus preguntas, muy poco y depende con quién. Creo que el mundo virtual es una cosa y la vida privada otra, teniendo clara esta diferencia, te puedo decir que soy yo misma siempre, no tengo dos caras porque no me gusta la falsedad y por encima de todo, aun creo en la buena voluntad de la gente y eso es lo que muestro siempre… Para el resto de preguntas, creo que tendré que ejercitar sobre muchas materias que tengo un poco aparcadas y que, artículos como este hacen que vuelva a reflexionar.

    • Los ojos están hechos precisamente para mirar hacia fuera, María Loreto… No me extraña nada que nos cueste, je.

      Me alegra saber que conserves la fe en la buena voluntad de la gente. Personalmente no hago distinciones entre mundos, y me refiero aquí a todos los espacios en los que habitamos (el mundo virtual es uno de tantos). Y por ello me alegra que no tengas ni dos, ni cien caras y trates de ser siempre tú misma. Guardar una coherencia interior y rehuir de la falsedad suele ayudar bastante, aunque todavía no conozco maestro incapaz de contradecirse 😛

      Por mi parte, no dudes en compartir tus reflexiones cuando las culmines. Saludos y bienvenida siempre que gustes.

  4. La música siempre ayuda a matizar las historias e inspiran a crear otras, todos somos cuenta cuentos de una u otra manera, yo me baso mas que todo en lo que veo y pienso para escribir en mi blog, por lo regular todo es real, muchas veces pasan las cosas y ya las estoy contando con mis palabras, no me inspiro en nadie en particular.

    • Ay Amparo… Lo que habrá hecho la música desde que la descubrimos.

      A veces hay personas que tienen esa bella capacidad de transformar lo que ven, piensan, sienten y viven en historias con garra y con mensaje. Ya he tenido ocasión de leer unas cuantas cosas tuyas y de ponerles nombre y apellidos en mi propia vida, por reconocer a gente de mi entorno en lo que compartes. Tuve que pedir un poco de ayuda para descifrar cositas que se dicen en Colombia y no se conocen en España, pero eso es lo de menos.

      Saludos y bienvenida siempre que gustes.

  5. En mi caso acepto que cada cual cuenta su historia como quiere, yo cuento las mías como me sale de dentro. Ahora bien, tampoco se las cuento a todo el mundo ¿para qué? no a todos les interesa. Respecto a la gente que vive de cara a la galería prefiero no caer en el juicio,nos hace vulnerables mostrarnos como somos, seamos más comprensivos con aquel que no está preparado para hacerlo. En cierto modo, todos tenemos miedo a mostrar alguna parte de nosotros, es humano,

    • No se trata de irlas contando a todo el mundo, sino de ser capaz de contarlas cuando lo desees o lo necesites. Nuestras historias personales son eso ante todo: personales.

      Y por mucho que yo hable de ser abiertos, auténticos y honestos, transparentes y consecuentes… También defiendo la discreción. ¡Pero para saber eso hay que leer otros cuantos de mis posts, o hablar conmigo directamente! 😛

      Seamos comprensivos, y mientras lo somos, prediquemos con el ejemplo. Dejemos que la gente se sienta cómoda siendo vulnerable ante nosotros, porque nosotros también lo somos ante ellos.

      Bienvenida siempre que gustes, Laura.

  6. Hablando de uno mismo siempre detras de nuestra mirada, nuestras vivencias y experiencias del mundo a nuestro al rededor.

    Mostrarse como somos puede ser dependiendo quien nos escuche, uno debería mostrarse igual donde sea, pero no es asi… depende de la casa, el trabajo, los amigos, los vecinos…

    Me gusta hablar sin medias, como es… aunque a veces no todo el mundo esta dispuesto a escucharlo, pero es parte de esto. Aunque siempre digo, si no puedes decir algo bueno, mejor no digas nada.

    • No todo el mundo está dispuesto a escucharnos, pero a veces, una parte de ellos están respondiendo a nuestra propia falta de interés en contarles… 🙂

      A mí me hace gracia esto de tener que adaptarme a las circunstancias y tratar de no perderme a mí mismo por el camino. Normalmente trato a todo el mundo igual, con una base de confianza en común. Luego doy más o menos en función de lo que veo y lo que vivo, y de la que recibo yo.

      Bienvenida cuando gustes, Paulina.

  7. Me parece una publicación muy interesante. Como nuestro punto de vista, nuestra imagen, lo que contamos y reflejamos de nosotros mismos todo eso dependerá de quien queremos ser ante los ojos de alguien determinado. Yo puedo contar mi historia muy superficial o bien puedo contarte punto y coma sin temor a ser juzgada, pero creo que hijoles es bien relativo.

    • Ahí está la gracia me temo… Para mí, al menos, es más interesante hacerlo poco superficial siempre. Incluso aunque la otra persona me digo que hablo demasiado. Incluso aunque sea mi mejor amigo. xD

      Me parece genial que puedas contarlo todo sin miedo. Es poco frecuente estos días. 🙂

      Bienvenida cuando gustes!

  8. Hola!! Yo creo que tienes mucha razón, tenemos que aprender a vivir, pero vivir aceptandonos, tener en cuenta que tenemos virtudes y defectos, así podremos ser un poco mas puros y transmitir mas real lo que nos ha sucedido.
    Con forme a la música, me gustaron las canciones ya había escuchado unas y creo que tienen mucha razón y sentido

    • Me encanta que hayas pillado la esencia del asunto sin adulterar. 🙂

      Está música es de la que mueve corazones y conciencias. Y no me extraña nada, porque aparte de denuncia tiene espíritu.

      Por cierto, me gusta la idea de las palomitas para leer. 🙂

  9. Wad que tema tan chevere trataste! Tienes razón en que lo que contamos es nuestra manera de compensar el cambio para hallar un sentido coherente a nuestras vidas. Eso nos pasa a todos y así nos formamos y vivimos. La historia de los dos hermanos la vivimos todos, y la vemos a diario en nuestra sociedad donde miembros de una misma familia crecen viviendo lo mismo, pero usan esas experiencias de forma distinta. Me encanto tu post!

    • No solamente ocurre con dos hermanos, aunque es el modelo más evidente de este tipo de historias. Ese ejemplo tiene un poco bastante de personal, además.

      A mí personalmente me encanta decaparme de estas maneras delante de la gente, incluso aunque no sea lo más normal o lo más recomendable. Al fin y al cabo, si quieren usar algo mío en mi contra van a tener que saber hacerlo mejor que yo mismo… Y eso es muy muy complicado. 😛

  10. Bueno las veces que he reflexionado sobre ello, que han sido bastantes, me doy cuento de que siempre me centro en las cosas positivas que voy sacando de las experiencias que voy teniendo tanto buenas como malas. Y cuando cuento algo, siempre me centro en recuerdos y experiencias positivas o en experiencias duras que me han enseñado cosas. Buen post, lo de poner canciones, me ha parecido muy original.

    • Hay una idea que tienen los taoístas que se llama “buscar el tesoro escondido”. Es parecido a lo de encontrar pepitas de oro y flores de loto en los fangales. Es posible que siempre nos centremos en lo positivo, pero al hacerlo también echamos una miradita a lo que nos puso frente a ello, a lo que nos costó llegar allí y esas cosas.

      Estoy seguro de que cuando rememoras lo que aprendiste, ves todo y luego ya lo clasificas. 🙂

      Me alegra que te guste el post. Bienvenida cuando gustes. 😉

  11. Me ha gustado mucho el contenido de este post y sobre todo el tema que planteas aunque reconozco que a veces me he perdido un poco divagando entre tantas ideas y alguna que otra canción. No soy mucho de hablar de mí excepto con mis más íntimos y con ellos no tengo que hablar de ninguna versión concreta de mí misma porque ya me conocen bien aunque también te digo que hay cosas que sólo las guardo para mí, no le interesan a nadie ni me apetece compartirlas con nadie que no sea mi almohada, un besote

    • Lo interesante es justo eso, el perderse y volverse a encontrar… Je. Estamos demasiado hechos a que nos den todo mascado o esquematizado. Si podemos tener la versión para dummies, tanto mejor.

      No quiero decir nada sobre ti con esto, y es más, en todo caso te agradezco que no desistieras y te marcharas en cuanto empezaste a perderte. Hay a quienes les frustra eso, y a otros les parece un reto de lo más motivador. Yo les doy la bienvenida a ambos grupos por igual. 🙂

  12. ¡Hola, Sergio! Me ha encantado tu reflexión. De hecho, me he identificado mucho con ella. ¿Las historias que cuento sobre mí? Uhm… Se componen de sueños, ilusiones, emociones y aventuras. O así intento transmitirlas. Intento dar la mejor versión de mí cada día que pasa. Quizás ese sea el hecho más significativo de mi vida. Creo que mis padres influyeron bastante en cómo soy ahora (en el buen sentido). Me educaron con y desde el corazón y me enseñaron a ser respetuosa con los demás. ¿Una circunstancia que quiero cambiar? La falta de interés de algunos maestros. Y eso me gustaría cambiarlo. Me han encantado las canciones de Nach. Yo lo considero un gran “filósofo de la vida”. ¡Y un pedagogo al 90%! ¡Un compi! 😀 Ha sido un placer leerte. 🙂

    • Bienvenida pues, compi pedagoga. 🙂

      Una mezcla de música y reflexiones nunca suele fallar. Se tocan todas las fibras. Por eso no me extraña nada que te animes a hablarme de tus influencias y tus deseos.

      Lo más entretenido que tienen estas cosas es que despiertan ecos. Quizás te dejen inquietudes que tengas que resolver escribiendo algo parecido.

      Y si es así, te animo a ello. 😉

      Bienvenida cuando gustes, Mel.

  13. Aunque uno quisiera darle un solo sentido a su vida creo que hay diferentes versiones de la misma, la que tu crees, la que pasa realmente y la que los demás crean o proyectan sobre ti, lo importante es no enredarse ni complicarse, aunque a veces eso no resulte tan fácil. Tener que vivir para cumplir las expectativas de los demás es muy agotador.

    • Tienes mucha razón en lo agotador que resulta vivir cumpliendo con los demás. Rebeca.

      De hecho, como dice en otro texto de esta misma casa… Vestimos máscaras a diario. Algunas porque son necesarias, otras porque son convenientes. Y corremos el riesgo de llevarlas tanto tiempo que nos arrancarán la cara cuando tratemos de sacarlas.

      Bienvenida siempre que gustes.

  14. Es increíble como podemos ser nosotros mismos los que influimos en la visión de los demás a través de nuestra historia , el contar demás, muchas veces no te convierte en alguien transparente simplemente deja de haber esa pizca de misterio que puede hacernos atractivos, o que dejemos de hacerlo nos convierte en personas de poca confianza. Al final es esencialmente que tengamos claro que es una carta de presentación la historia que podamos contar de nosotros.

  15. Hola Sergio!
    Me gusto la frase “La mayoría de la gente dedica su vida a su imagen… Están tan ocupados proyectándose a sí mismos como esto o aquello que terminan por malgastar y disipar toda su energía en crear y mantener una fachada.” (Bruce Lee) y con respecto a las canciones y todo lo que nos ayuda a crecer es parte de nuestra enseñanza en la vida, los objetivos, los caprichos, los retos, las metas, lo logros, las paredes, las motivaciones y desmotivaciones son parte de nuestro crecimiento, cuantas cosas que se nos dicen y se quedan, otras por mas que las escuchamos no las entendemos, no sabemos procesar toda la información hasta que aprendemos a meditar y entender mas allá de las palabras, de los hechos y de nuestra existencia.
    Sin duda hay que leer mas para entender menos y lograr concretar la psicologia inversa.

¡Comentar es sexy! No temas compartir tu punto de vista; nos encantará leerte. =)