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Formarse para vender(se): el boom de los negocios neuróticos

Cuando me salí de la industria de la seducción, lo último que esperaba era descubrir lo fácil que resulta caer en otro tipo de negocios neuróticos.

Hoy en día, en pleno 2018, tenemos la preciosa costumbre de quejarnos de que la universidad y los estudios formales no sirven para nada.

De que las escuelas, institutos y universidades solamente sirven para sacarnos cuartos. Y peor todavía, para dejarnos escasamente cualificados para un entorno en el que, según decimos; ya no están implicándose ni adaptándose como nosotros creemos que deberían hacer.

Y sin embargo, somos tan absurdos e incongruentes que vamos y hacemos exactamente lo mismo que le achacamos a la enseñanza reglada.  Me explico.

Insultamos aquello de lo que disponemos y lo tachamos de negocios neuróticos…

Nos quejamos de que la enseñanza formal está convertida en uno de esos negocios neuróticos que únicamente quieren que sigas metiendo tu tiempo y tu dinero en ellos.

Gritamos a los cuatro vientos que quieren que seas un eterno estudiante para que les sigas pagando años de matrícula.

Y lo que es peor… Empapelamos las calles y llenamos Internet con panfletos incendiarios, populistas y demagógicos (las palabras favoritas de ciertos noticieros, por cierto); que no se acercan ni en forma ni en fondo a la verdadera cuestión de lo que es la educación al margen de su politización.

A resultas de todo esto, vamos de listos y la cagamos exactamente del mismo modo que decimos que la cagaron ellos

Como no nos gusta la educación formal; vamos y creamos un movimiento contracultural en el que señalamos con el dedo y miramos mal a la propia enseñanza y a todos los que confían en ella.

Glorificamos las figuras de las personas que se dicen autodidactas o interdidactas, sin comprender lo que ello supone; ni, por supuesto, atrevernos a asumir ese sacrificio por completo nosotros mismos.

Ponemos en un pedestal a todo el que nos coloca en sus embudos de la muerte para crear más negocios neuróticos, aparte del suyo propio.

Y sí… Eso es lo que estoy diciendo.

Y, sin embargo, a todo el que crea verdaderos negocios neuróticos ¡le estamos comiendo el culo!

Simplemente porque es la moda. Porque ahora lo que pega duro es eso: emprender online, vivir de tu pasión y ser la mejor versión de ti mismo.

Y como la siembra está para la siega, lo que se lleva ahora es formar a la gente para hacer esas cosas.

Ponle cuidado, que para algunos puedo estar escupiendo hacia arriba al decir esto… Pero es así.

Como precisamente son cosas a las que me dedico y que conozco de primera mano; tengo conocimiento de causa para decir lo que digo.

Es muy fácil reconocer los negocios neuróticos, porque todos ellos se basan más o menos en los mismos principios.

Primer principio de los negocios neuróticos: meter a las personas el impulso de actuar en el cuerpo

No importa de qué manera, pero el caso es que tienes que hacer algo. Hoy. Ahora. ¡Ya vas tarde!

Cuando estaba en el mundillo seduccionero, llamaba a esto una compulsión por abordar. Es algo que también aplica si eres vendedor a puerta fría o utilizas esa estrategia en tus negocios digitales. Y de hecho, es algo que verás mucho en los eventos de networking.

Es poner una cantidad de tiempo, esfuerzo y recursos enorme en una idea delirante; aunque lógica a priori: que por hacer más intentos, obtienes más resultados.

Al salirme de ahí, pude comprobar que han traducido eso a los negocios digitales llamándolo acción masiva, desde 2014 como poco… Y que tratan de justificarlo equiparándolo torpemente con la persistencia.

Por qué no es sano este principio

Donde falla esta lógica y se vuelve enfermiza es en la dispersión y las compulsiones que te provoca.

No hay forma humana de que puedas enfocar todo tu potencial en lo que de verdad funciona y comprometerte realmente con algo, si lo que se te pide es que tomes acciones masivas imperfectas.

O lo que es lo mismo: que simplemente te lances y embistas a todo lo que se te cruce. Que hagas lo mismo una y otra vez, y las cosas caerán en su sitio por su propio peso.

No es que crea a ciegas en la ley de Pareto, pero sí en la Revelación de Sturgeon: el 90% de todo es mierda.

Y en los negocios neuróticos aman cubrirte de mierda hasta el cuello, para que les sigas necesitando.

Por eso mismo, el 90% de las cosas que intentes, que leas y que asumas van a ser pura mierda. El 10% restante, con suerte, probablemente sean oro.

Hace tiempo me gustaba bromear diciendo que se puede convertir la mierda en oro, cuando empecé con la Alquimia Interior. Y eso es lo que trato de hacer aquí.

Frente a la acción compulsiva, te invito a tomar acciones claras y determinadas. No pienses tanto en hacer algo como en que el acto tenga un propósito y un sentido firmes para ti. - Es un sexy tweet. ¡Compártelo!          

Compáralo si quieres con la diferencia entre cazar con escopeta de perdigones y cazar con rifle de precisión.

Segundo principio de los negocios neuróticos: más que serlo, tienes que parecerlo

En la industria del ligue, cuya influencia primordial es el primer intento de coaching con PNL de los años 70, 80 y 90; adoran usar cierta frase: haz como si lo fueras hasta que lo seas.

En inglés, el concepto original es «fíngelo hasta que lo logres» (fake it until you make it). Es decir, que centres todo en dar la apariencia de tener lo que ya quieres lograr.

Sería una idea paralela a la de la ley de atracción y a la del aprendizaje por imitación. Y sin embargo; esta propuesta conlleva una fuerte alienación.

Conozco demasiadas personas que llevan fingiendo diez años… Y lo único que logran es tener que reinventar sus embudos de la muerte cada dos años; para poder atraer a nuevos incautos.

Por qué no es sano este principio

Porque te aleja de la autenticidad. Te aleja del orgullo y el amor propio que te debes por ser simplemente quien eres.

Te aparta de la posibilidad de sentirte sencillamente a gusto en tu propia piel.

Lo que provoca esta idea es la forma de autodesprecio más fuerte que he visto: identificarte con ideales ajenos y rechazar tu propia identidad en el proceso.

Te lleva a dejar de lado el criterio propio y a probar cosas incongruentes con tu esencia. Todo porque asumes que la culpa de tu falta de éxito es precisamente ser tú y ser como eres.

¿En qué mundo puede ser esto más sano que determinar por tu cuenta qué es el éxito para ti; cómo quieres vivir tu vida y qué quieres hacer para lograr eso?

Por supuesto, si tu decisión meditada y consciente es copiar los más que jugosos y sobreprometedores métodos y sistemas ajenos y tratar de reproducir sus resultados; lo comprendo y lo respeto.

Y todavía entonces te estaría advirtiendo en contra de ello, pues obviamente no eres esa persona. Lo que funciona para los demás no tiene por qué funcionarte a ti, y es el riesgo que asumes.

No te creas tanto la promesa de la venta, que está para meterte la euforia y el anhelo en el cuerpo; y déjate sorprender por el éxito si lo logras. - Es un sexy tweet. ¡Compártelo!          

Tercer principio de los negocios neuróticos: tienes que ser visible a cualquier precio

Cuando estaba en los temas del ligoteo, había un término bastante curioso para esa intención: peacocking. Pavoneo fue la traducción al español.

Consistía en hacerse visible de la manera más cantosa y ostentosa posible. Aunque a partir de cierto punto, la cosa se fue moderando.

La intención era, supuestamente, distinguirse de todos los demás. Diferenciarse. La idea detrás de todo esto era darle a los demás algún rasgo que les permitiera encontrar algo interesante en ti para preferirte sobre el resto.

Este mismo guante le encaja al concepto de marca personal; por tener esa misma intención de ser visible y diferenciarse a cualquier precio.

Por qué no es sano este principio

Tanto el pavoneo como la marca personal son conceptos muy herméticos. En ellos solamente cabes tú, y muchas veces son un reflejo del principio anterior.

Ya vives mostrando con tus hábitos de consumo, tu estilismo y la decoración de tu casa (por dar algunos ejemplos); lo que quieres que los demás entiendan sobre ti.

Esta idea lo exagera y lo enfatiza hasta tal punto que lo vuelve un nuevo negocio neurótico: enseñarte a diferenciarte del resto.

Lo cual, por cierto, se volvió necesario gracias a la gente que compra plantillas y sistemas y los aplica tal cual. Como un calco.

Si de verdad quieres diferenciarte, deberías probar a ser radicalmente tú mismo. - Es un sexy tweet. ¡Compártelo!          

Desde ese punto, puedes decidir mejor lo que quieres mostrar al mundo. Qué valores, actitudes y demás características personales quieres que se vean reflejadas en tu trabajo, en tu casa, en tu apariencia; y en todo eso con lo que le decimos a los demás «este soy yo».

Recuerda que lo que dura es porque no sopla velas a modas pasajeras.

Podría seguir listando principios de los negocios neuróticos, pero nos podemos tirar la vida aquí

Y francamente, no es algo en lo que quiero gastar ni mi tiempo ni el tuyo. Con señalar los tres más visibles basta.

Uno de mis propósitos desde que me dio por ponerme a los mandos de un blog personal es el de reventar estas burbujas.

No me gusta que nos duerman con cuentos, que nos llenen la cabeza de pajas mentales; ni que nos echen a rodar por ahí haciendo el payaso. Con total alegría y colaboración por nuestra parte, lo cual es todavía más lamentable.

Siempre he creído que, si de verdad quiero ser constructivo; tengo que mantener un mínimo de espíritu crítico

No me puedo tomar todo exactamente como me lo cuenten. Tampoco soy de limitarme a probar las cosas a ciegas y desecharlas si no me sirven; sin dedicarles más atención ni cantarles las cuarenta.

Pero oye… Que es exactamente por lo que me quiere mi público. Porque digo las cosas como las estamos viendo, viviendo y sintiendo.

Le pongo voz a lo que muchos prefieren no decir en público para poder mantener su deseabilidad social. Tengo claro que no vine a este mundo a caerle bien a todos, así que no me quita el sueño este tema.

De hecho, mi enfoque es algo restrictivo en ese sentido. Me dedico a aplicar el precioso y archiconocido Efecto Pigmalion.

No me conformo con cualquier mierda. Espero y exijo lo mejor de ti, y en consecuencia eso es lo que me das. O no me das nada en absoluto, que también cabe como posibilidad. - Es un sexy tweet. ¡Compártelo!          

Así las cosas, tú decides: contribuyes a esos negocios o te apartas de los mismos

Me temo que en este sentido, el único término medio posible es mostrarse cautelosos al respecto.

Está claro que tenemos una auténtica necesidad de subsistir; y también es muy real la necesidad de realización personal. Por eso mismo es por lo que los negocios neuróticos se enfocan en estas dos en concreto. Además, el momento es ideal. Estamos en una crisis de valores, de costumbres y de los contextos laborales y educativos.

¿Qué mejor momento para sembrar la duda y entrarte por esa brecha?

No estoy diciendo que no vayas a sacar nada bueno de todo esto, sino que el 90% de lo que obtengas va a ser mierda. Si estás dispuesto a pagar ese precio, y te consideras capaz de cribar lo bastante y no dejarte infectar; adelante.

Como mínimo ganarás un montón de ideas sobre cosas que no quieres hacer con tu vida ni con tus negocios.

Y ahora, cuéntame si gustas:

  • ¿Cómo ha sido tu relación con los negocios neuróticos y sus principios? ¿Has caído en alguno?
  • ¿Qué has hecho para rectificar y salirte de esta clase de propuestas que no te representan?
  • ¿Cuál es tu modelo ideal de hacer negocios saludables? ¿Tienes algún referente?

Yo te puedo decir que me encanta la manera en que Víctor Campuzano cuida de sus comentaristas, por darte algún ejemplo. También me gustan esos desnudos digitales que protagoniza en su blog; como su texto sobre el Honestihacking.

Víctor es un tío de lo más auténtico a la hora de abordar los temas que trata en su blog. Y como él, también está Omar de la Fuente de Hacia el Autoempleo; a quien además tengo el placer de llamar amigo.

A esta clase de gente, anti pajas mentales, son a los que yo quiero ver prosperando.

¿Qué me dices tú? ¿A quiénes te apetece ver petándolo?

Por Sergio

Pedagogo por la Universidad Complutense de Madrid. Comunicador y mentor por vocación. Experto en Comunidades Virtuales. Autor de las webs La Vida es Fluir (mi blog), Comunidad Fluyendo (mi proyecto) & Play it Sexy! (mi cajón de sastre para experimentos).

Aventurero y Heartist (una persona comprometida a vivir, crear y obrar con cabeza, corazón y conciencia). Escribo sobre el Buen Vivir: autoaprendizaje, estilo de vida, habilidades sociales, relaciones y más. Puedes contactarme por redes sociales y contarme tu caso. =)

19 respuestas a «Formarse para vender(se): el boom de los negocios neuróticos»

Vaya reflexión querido, la verdad es que ahora estamos súper saturados de negocios neuróticos y con ganas de vendernos hasta las 23:55 porque después ha caducado la oferta. Estoy cansada de esos mensajes que nos invitan a comprar en este momento porque ya luego no vale. Que sí que todos lo hacemos, que a algunos les funciona mejor que a otros, pero vaya tela si no es algo realmente agotador.

Me ha gustado mucho esta frase que dices: «Estamos en una crisis de valores, de costumbres y de los contextos laborales y educativos.» crisis de valores, que gran verdad, la crisis económica ha pasado a otro nivel, ahora estamos en otros tiempo, viviendo otras realidades, donde sí, el dinero sigue siendo importante pero cada vez tenemos más crisis de identidad y de personalidad.

A mi me gustaría ver petar a muchas personas, porque creo al menos que muchos son honestas, sinceras y que hacen las cosas bien. Así como aquellos que ya lo han hecho y se han desviado del camino, volverán al cause porque a la final uno se da cuenta de que el mejor camino es aquel donde vives la vida a tu manera, fluido y sin tantos agobios, que generas para ti y para otros 🙂

Pues sí querida… Estamos hasta la cincha del sombrero con tantas personas haciendo lo mismo y barriendo para su puerta.

Pero es lo que hay: nosotros los hemos educado para que se comporten así, al responder favorablemente a esa actitud. Al mismo tiempo nos hemos dejado educar para responder ante eso y no ante otras cosas.

Lo que me resulta más divertido es que ya hay personas que les han tirado puyazos muy incisivos por andarse con la tontería de cambiar de precio a última hora después de haber cerrado el plazo y/o el cupo, en plan «ofertas de último minuto porque queremos ayudar y no dejar a nadie fuera». Sobre todo por lo de hacer sentir estúpidos y estafados a los que confiaron antes en ellos y acabaron pagando de más, y por la agresividad de sus estrategias de venta. Por eso me alegra que resaltes la cita sobre las crisis en las que estamos inmersos. 🙂

Estamos viendo en efecto a muchas personas de las que mencionas triunfando a lo grande, y personalmente me gustaría formar alianzas con ellas para expandir esa forma de pensar y de actuar frente al emprendimiento online. ¿Nos ponemos a ello? 😉

Un post excelente y que refleja con bastante fidelidad lo que veo y siento de los negocios online actuales. Cuando empecé a digitalizarme hace unos 5 años y decidí emprender en la red (mis emprendimientos tradicionales no funcionaron… soy emprendedor de ‘raza’, no de ‘burbuja’), caí en varias trampas. De algunas todavía no me he librado, pero estoy en proceso de liquidar este mismo año todo rastro de «embudo de la muerte» que quede en mi proyecto.

Lo curioso es que, como muy acertadamente comentas, al digitalizarme y crear un proyecto alineado con mis valores, caí en el viejo modelo del que renegaba. WTF?? Llevaba años en el sector comercial y conceptos como «embudo de ventas» o «leadmagnet» eran para mí trucos de zorro viejo. Nada nuevo bajo el sol para quien ha roto algunos pares de zapatos vendiendo a puerta fría. De eso, precisamente, intentaba huir. Es decepcionante: quise romper moldes pero creé en base a los moldes que ya traía de antes. Tal vez me despistó la tecnología, no sé…

En fin, pienso que rectificar es de sabios. Ahora sí: ahora quiero romper moldes de verdad. Estoy listo. Gracias por alumbrar las partes de este camino que todavía son tinieblas para mí, Sergio.

Gracias a ti por confiar en Diana y en mí, Alex. Huelga decir que, siempre que nos es posible, nos gusta discutir las cosas y no tragar sin más con la euforia y la presión social del momento.

Pero como bien dices, y parafraseando una expresión popularizada por un videojuego… Otro día, la misma mierda. Lo único que cambia es el lacito que le ponen y el mensaje con el que te la venden.

Aunque me parece lógico y bastante sagaz el recurrir a un patrón familiar para «romper» el habitual (o mayoritario, si lo prefieres) y «reformularlo». Así te piensas que estás saliéndote del rebaño principal, pero no le prestas atención al hecho de que se te agrupa en otro. ?

Pero bueno, esas personas y sus actividades tienen que estar ahí para servir de contraste y que podamos conocer e idear algo mejor, me temo. Así que paciencia.

Un abrazo y bienvenido siempre que gustes.

Concuerdo contigo en el tercer principio, tambien creo fielmente que si realmente quieres diferenciarte debes mantener y proteger tu esencia a toda costa para no ser llevado por la corriente de lo que está de moda.
Hoy en dia me doy cuenta que las personas que crean negocios egoístas y nada trascendente para el que lo consume; están centrados en ellos mismos, en sus intereses de hacerse famoso, o de generar grandes cantidades de dinero y a muchos de ellos no les importa negociar sus principios con tal de lograrlo y van aplicando plantillas predefinidas como lo mencionas. Se ve muy poco los negocios que realmente buscan AYUDAR a las personas, y no me refiero a ong u obras sociales, me refiero utilizar los talentos, dones, conocimientos y todo lo que poseas que pueda ayudar a otros no perderse, a encontrar su identidad, a destapar su verdadera esencia eso para mi es un negocio exitoso porque ganan ambas partes por igual. Muy buen tema!. Saludos

Pues entonces, de acuerdo con tu definición, el éxito ya acompaña a mi negocio. Ahora solamente es cuestión de que se haga mayor y más palpable. ?

Siempre y cuando la gente que opina y siente como nosotros se junte y no se oculte por ser políticamente correctos, podremos ejercer una influencia más positiva que aquellos que nos provocan este rechazo.

Unos amigos y yo bromeamos bastante diciendo que se nota quienes trabajan desde la claridad, porque ganan menos dinero y se venden de otras maneras. Me pregunto qué opinas tú sobre la realidad que encierra el chiste. ?

Un abrazo y bienvenida siempre que gustes.

Jajajaja pues la vdd si he notado tambien a muchas personas con muchos talentos buenisimos o muy buen material de venta pero que no han logrado despegar porque quizás su estrategia de venta no ha funcionado o no lo están explotando de la manera correcta. Creo que si tienen el talento o el material para ser explotado deberían replantearse si su público objetivo es el correcto o si quizás deban cambiar de estrategia de difusión sin negociciar sus principios ni esencia. Saludos!!

¡Hola! Me ha gustado muchísimo tu reflexión sobre los negocios neuróticos y la verdad es que tienes mucha razón. Tenemos que tener mucho cuidado para no caer en la trampa de este tipo de negocios, tampoco me gustan nada esos negocios que se rigen por modas… Yo prefiero apartarme de este tipo de negocios, reconozco que alguna que otra vez he caído pero ya no más. Saludos.

¡Hola María!

Todos hemos caído alguna vez, ya sea por hacernos amigos del que los lleva o porque ya lo éramos; por algún supuesto beneficio muy prometedor; o porque te hicieron la venta del diablo.

Lo bonito que tiene este asunto es que, al igual que educa a unos para responder a estas conductas neuróticas, ayuda a otros a reconocerlas y evitarlas.

Seguro que ya lo sabías… Pero no está de más señalarlo.

Un abrazo y bienvenida siempre que gustes.

Sergio muy interesante tu post, Primero me quede pensando sobre las críticas a las universdiades, escuelas y costos de matrículas jaja yo nunca me he quejado de la edución ni de su costo (también soy maestra de univesidad), pero estoy totalmente de acuerdo contigo en la temática de los negocios neuróticos y como todos en agún punto de nuestra vida hemos caído en ello

Me encantó tu reflexión sobre la necesidad de tener un espíritu crítico para ser constructivos….estoy totalmente en sintonía con ello….(esto merce un sexy tweet)

Saludos Sergio, como siempre nos dejas piense y piense despues de leer tus post, Nos vemos pronto

¡Hola holita Masha!

En determinados contextos sociales y grupos de edad no se critica la educación ofrecida por el estado, sino que se la venera. En América Latina suele ser así, al menos. Sin embargo, también están llegando las fiebres del hazlo tú mismo, búscate tutoriales y grupos de opinión, y cosas así.

Para todos ellos, solamente tengo la carcajada fácil de saber que serán efímeros. Es cierto que todos caemos alguna vez, pero también lo es que retiramos el apoyo tan pronto como nos damos cuenta de dónde estamos metidos jajaja

Por cierto: gracias por el sexy tweet. Te animo a venir y hacer más de aquellos siempre que gustes. Nos vemos pronto. 🙂

¡Hola Sergio! En lo personal sí creo que los estudios formales sirven, el tema es que cuando vemos que no estamos teniendo éxito con nuestro emprendimiento solemos echarle la culpa a alguien (o algo) para no frustarnos tanto.
Están muy buenos tus tips, siempre viene bien una mano para prevenirnos de llegar a caer en algunas de estas acciones compulsivas y neuróticas.
A veces le tenemos tanto miedo al fracaso que, en vez de ver qué es lo que está fallando para solucionarlo… caemos en este tipo de acciones. Un beso enorme! Muy bueno el post, comparto.

¡Hola, Nicole!

Por supuesto que los estudios formales sirven para algo, aunque normalmente no sea para lo que uno imaginaba o para lo que se te promete. La mayor parte de las veces, el límite lo ponen las ganas y la imaginación de cada uno.

Me parece muy atinada tu observación sobre la forma en que se tiende a sacar balones fuera cuando se empieza a acumular tensión… Aunque, en otras ocasiones, es cierto que la culpa no es nuestra y nos quieren hacer creer que sí; porque así nos pueden vender una solución y de paso controlar nuestro autoconcepto un poquito. Que haya tocapelotas como yo cerca suele venir bien, en esos casos. 😉

Muchas gracias por compartir, por tu apreciación del post y por tu beso enorme. Te mando otro. Bienvenida siempre que gustes. 🙂

En los últimos años, creo que un buen porcentaje de blogs de todo tipo se ha dedicado a este tipo de negocios a pregonar estilos de vida que no siempre van acordes con la realidad, por ejemplo en el rubro de moda hay una fuerte tendencia a proyectar una imagen de vida perfecta que por momentos termina aburriendo, no me gusta esa doble moral de criticar algo y por otro lado caer en lo mismo, que bueno que abordes este tipo de temas que como tu mismo mencionas muchos no se atreven a tocar.

Cualquier adjetivo se me hubiera ocurrido para describir un negocio menos neurótico, Sergio. Pero como siempre que te leo, da que pensar lo que dices. Coincido en que se critica mucho el sistema de formación reglada pero si se tiene posibilidad pasas por el aro, ¿será que de algo sirve al final,no? Además, las redes sociales influyen mucho en ese «compra ya que te quedas sin ello» que te hacen ver muchos de esos negocios…saludos!

El adjetivo neurótico lo tuve en mente desde hace ya más de 10 años, Paula. Todo a consecuencia de ver los efectos que generan ciertos negocios en la conducta de las personas que los consumen.

Y sí, la formación reglada tiene su momento, su uso y su equilibrio. Los que no le saben sacar provecho se limitan a criticarla y denostarla a su aire, pero tampoco te creas que proponen algo mejor o preferible. Te dicen que te busques las castañas por tu cuenta, pero no te aportan para nada un entorno donde hacer tus intercambios de información; ni te ayudan para desarrollar competencias para el autodidactismo y el interdidactismo. Se limitan a venderte libros y experiencias «alternativos» al sistema. En estos casos, su neurosis consiste en ponerte en contra del sistema, y hasta de ti mismo en ocasiones.

Mal rollito, pero nada que no tenga solución. Con alejarse de ello y no dejarse influenciar basta. 🙂

Hola Sergio, creo que en cualquier ámbito de la vida debemos conservar el espíritu crítico y ver o comprobar las cosas por nosotros mismos y nuestra verdad ya que sino es muy fácil que nos la den con queso. Yo no me he dejado llevar por este tipo de emprendimiento pero creo que ya te comenté una vez que en ningún caso creo que las cosas sean tan fáciles como a veces nos la pintan pero claro, ser honestos es aún más difícil. Me gustó tu reflexión-crítica de hoy, es un placer leerte. Muakss

¡Hola Vanesa!

Incluso siendo nosotros mismos es fácil que nos la den con queso; porque basta con saber por dónde pueden entrarnos para influenciarnos. A unos se la pueden dar con la necesidad de dinero, y a otros con la emoción del juego, la pasión y el sexo; o con las drogas y el alcohol, o hasta con la violencia o el victimismo. Por eso es fácil ver posiciones tan polarizadas en las redes sociales y en las conversaciones que tengas con la gente en la vida real.

Todo ello son partes de nosotros, tan representativas y tan activas como nosotros permitimos que sean (exceptuando en casos donde hablamos de adicciones y problemas graves, siempre y cuando estemos tratando activamente de ponerles solución).

Ahí la única cura es la honestidad, y es la más difícil de practicar como bien dices. Gracias por pasarte a leerme y dejar tu huella.

Un abrazo y bienvenida siempre que gustes. 🙂

Pues sí, Rebeca… Eso del pavoneo y de las máscaras no es exclusivo de ningún sector. El alarde que se hace me recuerda mucho a cierta escena de la película American Gangster, donde el prota le dice a uno de los de su banda que el más llamativo de la sala es siempre el más débil. Lo puedes ver aquí: https://www.youtube.com/watch?v=iEF7FKKUL0c

Esto que cuentas responde sobre todo a dos cosas: el deseo de aceptación y admiración, y la aspiración de convertirse en persona influyente. Caldo de cultivo para las mayores idas de olla. Basta con dar apariencias de que te puedes pasar todo el día de fiesta y te sobra el dinero.

El resultado: porno del estilo de vida. Gente que quiere tener la sensación de vivir algo sigue a gente que aparenta tenerlo en su vida; y les facilita así que lo consigan realmente, en base a la publicidad que les permiten generar por contar con su atención.

Ya hay gente exigiendo comer gratis en los mejores restaurantes a cambio de una reseña en sus canales… Veremos dónde y cómo termina todo esto.

Un abrazo y bienvenida siempre que gustes. 🙂

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