Los bailarines y los artistas marciales son los expertos por excelencia en esto del calibraje. Todo lo que quieras aprender al respecto de una forma realista de hacerlo, lo puedes aprender de ellos.
Los bailarines y los artistas marciales son los expertos por excelencia en esto del calibraje. Todo lo que quieras aprender al respecto de una forma realista de hacerlo, lo puedes aprender de ellos.

El calibraje es un concepto ámpliamente usado en el mundo de la seducción que ha sido tomado prestado de la Programación Neuro-Lingüística (PNL). Constituye uno de los más importantes recursos de muchos métodos y propuestas. ¿Exploramos juntos por qué?

Se debe al hecho de que pretende aportar una dosis de Sutileza y Discreción a las acciones de la persona, para no resultar tan violentamente invasivos en las aproximaciones que se realizan. Para mi gusto, un principio de obligado cumplimiento.

Hablemos un poco de lo que supone el calibrar.

Por una parte muchos utilizamos el concepto de calibrar las acciones, (es decir, «tener cuidado») para no perturbar por ellas -por hablar o actuar descuidadamente- lo que hemos logrado hasta ahora, pero el calibraje va mucho más allá de lo que parece. Y aún así, no iguala a la observación.

Veamos primero la definición del calibraje según la PNL

Consiste en fijarse en nuestro interlocutor y recolectar detalles que nos permiten conocer su estado interno y sus canales de comunicación, a través de la información percibida en canales de micro y macroexpresión.

Me parece importante señalar que puede ser a nivel de las palabras, tanto como a nivel fisiológico el calibraje, puesto que el lenguaje no verbal constituye una importante fuente de información del estado interno de la persona, siendo como tal importante fijarse en lo que nos dice y en cómo lo dice.

Aquí es cuando muchos comienzan a hablar de las vías de acceso ocular y otros canales importantes de información. Ahora mismo no es necesario remarcar ninguno de éstos, pero quizás en algún artículo futuro me anime a hablar de ellos.

Aterricemos un poquito más esto del calibraje

Calibrar es el hecho de fijarse detalladamente y de forma precisa, en todas las variaciones que afectan a estos canales y saber interpretarlas, pudiendo conocer así los cambios que se producen dentro del sujeto. Esto es importante sobretodo al usar las herramientas de acompasamiento (rapport) y guiado (leading, de la cual un conocido mío agrega que es agresiva aún en su forma más ligera), para saber qué efecto está teniendo nuestra acción en su proceso de cambio.

Recordemos que la PNL se plantea como una herramienta de crecimiento y desarrollo del ser a través de la aplicación de conductas e integración de las mismas.

Por tanto esta es una de las herramientas que permite saber si estás logrando aportar la ayuda o el estímulo que deseas proporcionar.

Esto es lo que nos ayuda a lograr un buen calibraje, según la teoría

  • Conocer como nuestro interlocutor estructura su pensamiento.
  • Darnos cuenta de si nos presta o no atención.
  • Detectar incongruencias entre pensamiento y acción.
  • Si miente o dice la verdad.
  • Cuál es su estado físico actual.
  • Entenderlo sin necesidad de que nos hable.
  • Canales, valores, creencias, estrategias, metaprogramas, etc. (Estos son algunos términos de la PNL acerca del mundo interior de la persona).

Como es casi obvio, esto nos acerca enormemente a la sincronización y el conocimiento de la otra persona.

Por otra parte, demuestra su tremenda utilidad tan pronto comienzas a aplicarlo correctamente.

Esto es, si observas sin obsesionarte con interpretar a tu favor lo que tienes delante.

¿Y en qué deberíamos fijarnos, entonces?

Antes de que me preguntes qué detalles de macro y microcomportamiento conviene observar, te los digo. Presta atención:

  • Movimientos oculares (vías de acceso ocular)
  • Tono y movimientos musculares
  • Tono y ritmo de voz (anexo, el lenguaje empleado)
  • Postura corporal
  • Movimientos de las manos (junto a la postura y el tono/movimiento muscular, forma parte del canal del lenguaje corporal)
  • Respiración (agitada, calmada, superficial, profunda, rápida, lenta…)
  • Color/tonalidad de la piel (sobretodo por sonrojo y palidez)

Por esto mismo es muy importante no dejarnos llevar por lo que queremos ver en la otra persona, y no inventarnos lo que veamos; puesto que los signos que nos indican el estado interno, aunque se puedan recoger de manera general, acaban por ser únicos según la persona.

Si deseas hacer un buen calibraje, no te entregues a la fantasía y la generalización.

De hecho, son muchos los detalles que se pueden mencionar al respecto pero solo la atenta observación (y un poquito de lectura especializada), pueden hablarte mejor sobre ello.

Por tanto, el consejo de costumbre. ¡Comienza a practicarlo pero YA!


Actualizo para añadir un comentario a esta entrada antigua.

Tiempo después de escribir este artículo, la experiencia se ha cargado a la teoría; tal como Einstein siempre afirmaba.

Las interpretaciones que se aprenden o que se identifican por medios propios no tienen por qué parecerse a la realidad… Con lo cual, esa es la desventaja del calibraje frente a la mera observación. ¿Y cuál es la diferencia?

Cuando una persona observa, sencillamente registra detalles y no los toma en consideración.

El observador registra detalles, sí, pero no se dispone a destriparlos y clasificarlos. Tampoco se dedica a intentar sacarles motivaciones ocultas o razones de ser divagantes.

Cuando una persona calibra, por contra, se da a la tarea de pasar el mundo por el filtro de sus propias interpretaciones. Cosa que hace para adaptar sus acciones y su conducta a lo que ese filtro le dice que está ocurriendo.

Es una forma más de camaleonismo y de manipulación, en cierto modo. Especialmente cuando se intenta forzar el contexto y el resultado.

Arriba se puede ver que en su día dije que es importante saber evitar fantasías y generalizaciones, y no dejarse llevar por lo que se querría ver ni inventarse lo que se ve.

Y así es como cierro de nuevo este texto… Al menos de momento.

Nos vemos en los comentarios.

Por Sergio Melich

Pedagogo por la Universidad Complutense de Madrid. Comunicador y mentor por vocación. Experto en Comunidades Virtuales. Autor de las webs La Vida es Fluir (mi blog) y Comunidad Fluyendo.

Aventurero y Heartist (una persona comprometida a vivir, crear y obrar con cabeza, corazón y conciencia). Escribo sobre el Buen Vivir: autoaprendizaje, estilo de vida, habilidades sociales, relaciones y más. Puedes contactarme por redes sociales y contarme tu caso. =)

Una respuesta a «Principios: Calibraje»

Interesante post. Me quedo con la frase de «no dejarnos llevar por lo que queremos ver en la otra persona, y no inventarnos lo que veamos».

Me doy cuenta que muchos cierres que intento hacer con las chicas se van al garete bien por adelantarme a los acontecimientos e intentar cerrar con beso precipitadamente, o bien por no ver el momento adecuado para escalar en la interacción y hacer que ella se canse y acabe soloamigueándome.

Abrazos.

¡Comentar es sexy! Deja tu aporte. =)