Esto es Vivir el Momento

Otra de las filosofías del Juego Fluido es, al igual que propone el budismo zen, la de vivir el presente, vivir en el ahora. Hoy voy a ilustrar esto con un relato o dos.

Estaba reflexionando con ayuda de cuentos zen, y en concreto uno de ellos me ha llamado poderosamente la atención. Os lo muestro:

Un hombre viajando a través de un campo se encontró con un tigre. Huyó corriendo, mientras el tigre corría tras de él pisándole los talones. Llegando a un precipicio, se agarró de la raíz de una enredadera salvaje y se deslizó por el borde. El tigre lo olfateaba desde arriba. Temblando, el hombre miró hacia el fondo del precipicio, donde otro tigre esperaba ávido su caída para comérselo. Sólo la enredadera lo sostenía. Dos ratones, uno blanco y otro negro, empezaron a roer la enredadera. El hombre vio una deliciosa fresa cerca de él. Agarrándose de la enredadera con una mano, alcanzó la fresa con la otra. ¡Qué dulce sabía!…

¡Eso es vivir el momento y olvidarse de paranoias! Al fin y al cabo, lo que tenga que pasar, pasará igualmente, pero eso no impide que disfrutemos cada momento y lo vivamos con intensidad. ¡Y las fresas silvestres están buenísimas!

Otra lección diferente sobre vivir el momento y saber diferenciar las circunstancias:

Tanzan y Ekido eran dos monjes que caminaban juntos por un sendero lleno de barro. Llovía persistentemente. Al doblar un recodo se encontraron de frente con una hermosa joven vestida con un quimono de seda, la cual no se atrevía a cruzar el camino por miedo a mancharse.

“Ven aquí, muchacha”, dijo Tanzan; y tomándola en sus brazos, pasó limpiamente al otro lado a través del barro.

Ekido no dijo una sola palabra. Al caer la noche, los dos amigos encontraron alojamiento en un monasterio. Entonces Ekido no pudo contenerse más. “Se supone que nosotros los monjes debemos mantenernos alejados de las mujeres”, recriminó a Tanzan, “especialmente si son jóvenes y bonitas. No hacerlo así es peligroso. ¿Cómo pudiste llevar a aquella muchacha entre tus brazos?”.

“Dejé a la chica en el camino”, replicó Tanzan. “¿Aún sigues llevándola?”.

Esto es todo por el momento, otro dia os traeré cuentos diferentes y reflexiones diferentes. Aquel que tenga oídos, que escuche.

Canción del día:

Kheldar

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