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¿Cómo tener una relación feliz y exitosa? Convierte a tu pareja en tu mejor cliente

Hoy me pienso ayudar de Yeyo, un buen amigo mío y de Diana, para que hablemos sobre ese pedazo de objetivo que es tener una relación feliz.

Llevo un tiempo sin darle alas al tema de las relaciones fuera de mis eventos y círculos privados. Pero ojo, ¡porque eso no significa que lo haya abandonado!

De hecho, este verano lo estoy dedicando a mi curso de Relaciones Auténticas y estoy aprendiendo mucho de la experiencia de crear una Comunidad de Aprendizaje sobre este tema. Eso es algo que contaré en otra entrada, no te preocupes. Por hoy me voy a centrar en el tema planteado por Yeyo. Sigue leyendo.

Me ofrecí a invitar y recomendar a personas que hablen del tema de una forma sensata y agradable. La premisa es que además son personas en las que confío y a las que aprecio. Y si no, pues no hay recomendación. 😉

Hay muchos buenos referentes ahí fuera, aunque yo prefiero recomendar a aquellos con los que tengo (y el chiste aquí se hace solo) una relación auténtica. Al resto, los menciono por la anécdota.

El caso es que Yeyo me ofreció muy sinceramente este texto, explicándome que había ideado la conversación para iniciarla desde la plataforma de Francisco, otro amigo nuestro. El de Hombres Evolucionantes, por si te suena el muchacho. Su línea editorial va por otros derroteros ahora mismo, y no cuajó la idea.

Entonces Yeyo, en vez de desecharla y empezar de cero, se acordó de que yo estoy hablando de estas cosas de nuevo. Y teniendo en cuenta que ellos me ayudaron a difundir el curso de Relaciones Auténticas hace cosa de un mes, cuando lo estaba lanzando, me ofreció esta colaboración.

Como ves he aceptado. Si no, estarías leyendo cualquier otra cosa en vez de esto.

Ahora, te paso con Yeyo. Luego vuelvo y comentamos un poquito lo que nos cuente él, ¿vale?


¿Quieres tener una relación feliz y exitosa que sobreviva al pasar del tiempo?

Estoy seguro de que sí. También estoy seguro de que el 90 % de las personas no toman en cuenta una cosa curiosa…

Y me refiero a que tu pareja es tu mejor cliente.

Pero antes de explicarte qué tiene que ver un cliente con tener una pareja feliz, me presento.

Soy Yeyo, y soy una de las mitades de Caminito Amor. Se trata de un blog de viajes, vida en pareja y negocios online. Es además un proyecto que llevo junto a Gabriela, mi esposa y pareja hace ya más de 7 años.

Y ahora que ya sabes quien soy, vamos con lo importante. Hoy hablaremos acerca de tener una relación feliz y exitosa convirtiendo a tu pareja en tu mejor cliente.

Seguro que pensarás algo así como «Pero oye, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?»

Te explico. Todos alguna vez hemos vendido algo o al menos intentado vender. No importa si tuvimos éxito o no, el objetivo siempre fue conquistar un cliente para que nos comprara.

Casi toda mi carrera profesional como Médico Veterinario estuve trabajando abocado a las ventas de productos. Además, buscando optimizar la producción animal. Y mira, si bien los productos que vendía eran para los animales, en principio me tuve que poner a pensar:

“Los dueños de los animales son personas (obviamente) de todo tipo, pensamiento y forma de ser y actuar.”

En cierta etapa de mi carrera comencé a darme cuenta de que, en realidad, a quien teníamos que caer bien, empatizar, enamorar (si se puede decir así) y fidelizar con nosotros y con nuestros productos era a los dueños de los animales.

En este sector, como en todos los sectores profesionales, la competencia e infinidad de productos es inmensa. Entonces tienes que ser lo más empático posible y saber identificar los problemas que tienen para poder ofrecerles lo que necesitan.

Y esto no es muy diferente del inicio de una relación amorosa, ¿verdad?

Tu presentación y la seguridad en tus palabras son importantísimas para que los prospectos tengan una excelente primera impresión tuya. Es la mejor manera de convencer a primera vista.

Luego, como en todo caso, tienes probabilidades ambivalentes. Tienes 50 % y 50 % de acertar o no, y de caer bien o no a la persona; y así lograr vender e iniciar una relación comercial.

Después tienes que cuidar muy bien esta relación, siendo atento y cumplidor. Uno procura no fallar nunca con los pedidos y compromisos para que esa relación comercial pase a ser una relación de amistad; lo que conlleva al siguiente paso: una relación comercial amigable y fidelizada.

Y cuando me refiero a fidelizada, es fidelizada contigo, no con tus productos.

Ahora bien… ¿Qué pasa cuando buscas pareja?

¿Acaso no ocurre lo mismo cuando estamos buscando pareja?

O tal vez de pronto ni la estamos buscando, pero aparece alguien que te mueve el piso y comienzas a comportarte de una forma distinta, quieres más protagonismo, quieres sobresalir, haces bromas, eres amable, atento y muchas cosas más.

Cuando encontramos a esa persona que nos atrae y queremos conquistarla o al menos hacer el intento, lo primero que hacemos es mirar nuestra imagen y cuidarnos:

  • Nos ponemos bonitos…
  • Compramos ropa de moda…
  • Tratamos de ir siempre bien peinados…
  • Llevar el aliento fresco se vuelve una obsesión…
  • ¡E ir bien perfumado es una nueva religion!

Todo para generar una buena impresión, ¿o no?

Dime si me equivoco.

Cuando al fin logramos una cita, somos las personas más amables y atentas que jamás hayamos sido en nuestra vida. Puesto que nos estamos vendiendo, así de fácil te lo digo.

¿O acaso nunca le has abierto la puerta del auto a alguien? O dedicado unas palabras bonitas, que no están de más. Las mayoría de las mujeres aprecian estos gestos de caballerosidad y es una gran forma de empezar a tener una relación feliz.

Si llegas a sentir la famosa química o las llamadas mariposas en el estómago, te nacerán estos gestos. Y si sucede lo mismo por parte de tu cita, ella hará lo propio.

Y una vez se crean los primeros puentes, cuidamos de la conexión. ¿Verdad?

Desde este momento vamos cultivando una relación primeramente de amistad conociendo todo lo que le gusta y lo que no:

  • Todos sus sueños y también lo que la aterra…
  • Cuáles son sus programas favoritos y las películas que le gusta ver…
  • Su música favorita y la que le mueve el piso bajo los pies…
  • Qué prefiere comer y qué no se comería ni en época de hambruna…

Y así sucesivamente para conseguir tener una relación feliz y exitosa.

De hecho, nos contamos cosas y nos enseñamos a tratarnos bien mutuamente hasta lograr una mayor confianza.

Y así va creciendo ese amor, hasta dar el paso de entrar en una relación estable.

Tratamos de hacer sentir a nuestra cita siempre bien por sobre todas las cosas. La hacemos reír… Tenemos detalles que poco a poco van enamorando a ambos…

Es decir, que invertimos un montón en consolidar la relación… Incluso hasta tiempo después de que se establezca el compromiso en firme.

Llegados hasta aquí muchos consideraríamos que hemos cumplido nuestro cometido; pues ya tenemos toda la atención que queremos y nos alegra ser los elegidos de nuestra pareja.

Aun así, continuamos con los detalles y los gestos que demuestran nuestro amor durante tanto tiempo como creamos que hacen falta.

Porque quien empieza una relación la empieza con el objetivo de tener una relación feliz, ¿no?

Por supuesto, también la sombra de la competencia que acecha las aguas planea sobre nosotros…  Pero eso se gestiona de otra manera, y no es a lo que vamos a dedicar el texto de hoy.

¿Cómo tener una relación feliz y exitosa que dure en el tiempo?

Empecemos por esta frase:

OJO con descuidar la rutina. ¡El amor se cultiva todos los días!

Debes tener cuidado con no caer en esa etapa de la comodidad y descuidar la rutina, que no es para nada bueno.

Nuestra pareja, al igual que cualquier cliente, no se puede desatender; y pensar que ya la tienes asegurada es un error.

Irónicamente, lo único seguro en esta vida es la muerte.

Todo lo demás es variable. Por eso para tener una relación feliz debes tratar a tu pareja como tu mejor cliente.

Y es que algunas personas creen que porque ya están en una relación duradera solo queda seguir viviendo el día a día… ¡Y nada más lejos!

Por eso, terminan entrando en la rutina de:

  • Trabajar
  • Comer
  • Dormir
  • Alguna distracción
  • Cine los Domingos

Esto es lo peor que les puede pasar a las personas (y más a la relación de pareja)

Si descuidas la rutina y te instalas en una vida poco apasionante, repetitiva y monótona, vas a perder el interés que tenías; y de tener una relación feliz pasarás a tener una relación aburrida y poco estimulante.

En cuanto a tu pareja, puede llegar a sentir que ya no tienen temas en común para conversar… No como antes, que podían estar toda la noche sin pegar ojo hablando de todo. Y sí, hasta de cosas sin sentido.

El amor se cultiva todos los días. Tenlo en cuenta.

Luego de un tiempo, la voluntad de amar y hacer feliz a tu pareja tiene que ser igual o mayor que la de los primeros meses.

Esos días donde todo era color de rosa, donde se sentían mariposas en el estómago al ver a la pareja, tienden a reducirse… Pero eso no tiene por qué desaparecer si todos los días haces algún gesto que demuestre a tu pareja cuanto la amas, admiras y respetas.

"Sí:

Los Te Amo no solo se dicen con la boca

Esto no es muy difícil de explicar ni de entender, pero a muchos les cuesta un poquito. ¡Los te amo no solo se dicen con la boca!

También se puede decir sin la necesidad de hablar, mediante pequeños actos o gestos:

  • Un beso en la frente
  • Un beso en la mano
  • Acompañar a tu pareja a algún lugar que no le guste mucho ir
  • Llevarle un vaso con agua
  • Ayudarle con las cosas pesadas

Si, puede que pienses que estoy diciendo cosas insignificantes o que no tienen sentido, como “llevándole un vaso con agua voy a estar diciendo te amo”.

Te lo digo en serio: cosas insignificantes como estas ayudan a consolidar y tener una relación feliz y duradera

Yo lo he aprendido mucho con Gabriela.

Si tu pareja entiende estos pequeños gestos como algo obligatorio que debes hacer como hombre, pues debes hablar con ella porque estos gestos no son obligatorios.

Nadie está obligado a nada dentro de una relación, si te nace hacerlo es por el cariño y amor que sientes.

Nunca pierdas los detalles y atenciones para con tu pareja, recuerda que es tu mejor cliente y tienes que enamorarla todos los días, véndete cada día pero véndete bien.

Que cada día que pase te vuelva a elegir por sobre todas las cosas y hazla sentir de la misma forma que tú la eliges a ella por sobre cualquier cosa en el mundo.

Apalanca tu relación para crecer juntos

Es muy importante alcanzar el éxito personal, claro que sí. No obstante, cuando estás en una relación es aún más importante alcanzarlo juntos.

A tal respecto, muchos hablan del potenciamiento en la pareja.

Pues bien, esto no es otra cosa que admirar a tu pareja y darle todo tu apoyo. Ser consciente de que puede contar contigo facilita que pueda tener un excelente desempeño.

Además, así también favoreces que tenga otra mentalidad. Concretamente, que pase del estilo “Yo no soy capaz de eso” al “Lo haré, y lo haré tan excelente como pueda”.

¿Y cómo se apalanca una relación?

Te doy un ejemplo claro, cuando aún enamoraba con Gabriela me propuse hacer un curso de postgrado y en la Universidad me propusieron que en lugar de realizar un diplomado en producción animal, vaya a lo grande de una vez y realice una maestría en producción animal sostenible.

Al principio dudé mucho porque ya estaba trabajando y tenía miedo de no ser competente y fallar porque una maestría es lógicamente más competitiva que un diplomado pero Gabriela fue la primera en decirme que yo debía tomar la opción de la maestría.

Aún recuerdo sus palabras: “Amor, eres un excelente profesional y una persona capaz de superar las exigencias que supone una maestría. No te preocupes, que te irá increíble. Además yo te voy a ayudar en todo lo que pueda”

Sin más decidí tomarla y logré vencer cada módulo con mucho esfuerzo y estudio. Y afortunadamente, sin ningún problema.

Apoyarse mutuamente los convierte en un equipo de alto desempeño en donde si uno se cae el otro sirve de palanca para volver a levantar esos ánimos y así tener una relación feliz e inquebrantable.

Y es que tener una relación feliz es una cuestión de comprometernos con el buen hacer...
Piensa que tener una relación feliz es una cuestión de comprometernos con el buen hacer… Ya que, como ya se dijo antes en La Vida es Fluir, el buen amor requiere del mejor humor. Es decir, de poner de nuestra parte. 🙂

Tu pareja = una amistad incondicional

A la larga la pareja se convierte en la mejor amistad de una persona.

Muchas amistades pueden pasar a lo largo de tu vida en distintos momentos en el que te encuentres, pero recuerda el refrán “los verdaderos amigos se ven en los peores momentos”

Pues esto aplica también perfectamente para la pareja. Si de verdad te ama, estará en todos los momentos de tu vida.

Cuando todo está bien no hay mucho drama, pero todo se ve cuando las cosas no están saliendo tan bien. Así que, ¿por qué no demostrar amor a tu pareja que está contigo en todo momento?

Enfócate en tu pareja y trata de hacerla feliz, por consecuencia vos también podrás tener una relación feliz.

Nadie es perfecto, pero la vida nos pone delante a la persona perfectamente imperfecta para nosotros.

Yeyo Méndez

Amigos, sí, y también amantes

Si bien es importante recordar que si tu pareja es tu mejor amiga también es tu amante y deben poder compartir juntos en la intimidad. Es importante no dejar que la confianza y la rutina invadan la atracción y el placer de estar con quien amas.

Tu pareja se puede convertir en tu confidente al igual que cualquier gran amigo que tengas, pero no debes perder de vista esa picardía de ser el amante perfecto.

En este caso debes aprovechar la confianza que tienes con ella para explorar tu máximo potencial sexual.

Cómo mantener la atracción con tu pareja

Este es un aspecto que muchos descuidan un poco.

Y es que cuando tu prioridad ya no es seducir a tu pareja porque piensas que ya la tienes segura, tiendes a perder el interés de parecer atractivo.

¿La consecuencia? Que te cuidas menos. Se acabó invertir en tu aspecto. Y echarle horas al deporte pasa a un segundo plano, porque el primero es compartir con tu pareja.

El amor engorda. Y mientras más fuerte sea el vínculo, ¡más peso ganas!

Esto no lo digo solo yo, lo dice también los resultados de la encuesta XLS Medical llevada a cabo por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO).

Esta encuesta fue realizada a 2.314 personas (99% mujeres y 1% hombres). En ella revelaron que cuando se forma una pareja se pueden ganar hasta 4,5 kilogramos; confirmado por los resultados del 81% de los participantes.

En otro estudio científico de la Universidad de Queensland, Australia, se indicó que las personas con una relación estable y feliz tienen mayores riesgos de subir de peso.

Estas parejas felices ganaron hasta 10 kilos luego de haber establecido su relación.

Las respuestas de los participantes en el estudio indican que al tener una relación feliz e incrementar nuestra felicidad, más crece nuestro apetito. En consecuencia, el tamaño de nuestras porciones en el plato aumenta.

Pero ojo, que no es lo único que termina cambiando…

Esto pasa porque una vez nos sentimos en la zona de confort con nuestra pareja. Luego de la etapa del enamoramiento nos relajamos porque sabemos que no solo atraemos a nuestra pareja por nuestro aspecto físico. Y entonces, como es natural, tendemos a descuidarnos un poquito.

Además de que, indudablemente, comenzamos a frecuentar cada vez más hábitos de ingesta abundante y sedentarismo:

  • Los restaurantes para compartir una rica cena, que suelen caer mínimo una vez por semana…
  • Las noches de películas, que poco a poco se instalan en la rutina diaria…
  • Las cocinadas juntos, que cada vez se vuelven más copiosas y tienden a limitarse a preparar vuestros favoritos o lo más fácil de hacer…

¡Y así es como comienza uno a perder la sincronía con su metabolismo!

Recuerdo muy bien cuando comencé a salir con Gabriela (mi esposa). Y aunque de por sí yo estaba acostumbrado a comer bastante, no tenía la costumbre de frecuentar tantos restaurantes.

Poco a poco, y casi sin darnos cuenta, en dos años y medio de relación pasé de pesar 68 kilos a pesar 73.

Luego, cuando nos casamos, en los primeros dos años de casados pasé de 73 a 83 kilos.

Te imaginas lo atractivo que me veía, ¿no?

Hay que cuidarse de caer en un exceso de complacencia y autoindulgencia

Indudablemente, comer y compartir una rica comida con tu media naranja es uno de los mejores placeres de la vida.

¡Y ojo! No condeno el hecho de engordar ni lo veo como algo malo… Sin embargo, para mí personalmente, no es una opción permitirme engordar. Incluso aunque sea una señal de tener una relación feliz.

Nunca me había visto con ese peso, y el detonante fueron tres fotos que me tomé con Gabriela.

Era increíble el antes y el después….

Siempre fui de hacer deportes, te confieso… Y verme así no me gustó, porque me hizo darme cuenta de algo: me estaba descuidando yo por cuidar de la relación.

Por propia experiencia, realmente concuerdo con los estudios que te mostré anteriormente cuando afirman que, en la mayoría de los casos, al estar en pareja pasas el deporte a un segundo plano.

Así pues, me propuse darle protagonismo de nuevo, y con un poco de esfuerzo retomé el hábito del deporte.

Lo hice despertándome todos los días a las 5 am para ir al gimnasio. Todo esto fue porque quería tres cosas:

  • Sentirme bien conmigo mismo, sobre todo en cuanto a hacer lo posible por estar sano.
  • Saberme atractivo para mi esposa, y no depender solamente de mi carisma y de su amor por mí.
  • Mantenerme activo durante todo el día y no terminar sólo con ganas de dormir (ojo, que esto también afecta mucho a tu desempeño sexual)

Luego de 6 meses de duras sesiones en el gimnasio, establecí mi peso en 72 kilos. Algo mucho más aceptable para mí con mi complexión.

Ahora bien… ¿Y qué si es un hecho que la vida en pareja engorda?

Se trata de ser consciente de ello y actuar para que los kilos de más no se te acumulen.

Controla tus malos hábitos de alimentación en pareja, y hagan un compromiso para cuidarse mutuamente.

Bien sé que está genial compartir una noche de películas con picaditas de todo tipo… Así que dale, pero trata de que no sea muy frecuente dentro de la misma semana.

Es fácil controlar tu peso cuando te das cuenta a tiempo de un descuadre. ¡Así que no te abandones y entrena! No solo por el hecho de verte bien físicamente, sino que también por salud.

Por supuesto, no estás obligado a despertarte todos los días a las 5 am para ir al gimnasio; pues cuando haces las cosas por obligación no te ayudas a tener una relación feliz. Y tampoco es necesario: con el simple hecho de controlar tu alimentación puedes controlar tu peso.

Otra forma de mantener el atractivo con tu pareja, es con un viajecito

No siempre los consejos caben bien en todas las relaciones de pareja.

Lo que es bueno para algunos puede ser malo para otros, por supuesto…  Ahora bien, si hay algo que he aprendido hasta la fecha es que viajar con tu pareja lleva la relación al siguiente nivel y sus beneficios son múltiples.

Hoy en día somos muy vulnerables, y a la vez competitivos en todo sentido.

Queremos sobresalir y ser los mejores, y esta presión que nos autoimponemos, consciente o inconscientemente; nos llega a afectar en alguna parte de nuestra vida.

¿Por qué viajar? Pues porque es un deporte de equipo, y viajando se aprende a colaborar con tu pareja.

Ambos aprenden a compenetrarse y combinar sus fortalezas para apalancar la relación, como se dijo antes. 🙂

Pero además, hay otro motivo de peso…

Con todas las cargas y obligaciones, una de las cosas que se ve afectada en principio es la vida en pareja.

Te olvidas de pasar tiempo de calidad y algunos hasta se olvidan de cómo conversar.

Metidos en rutina puede que no tengas tiempo ni para ser quien eras antes… Y en casos así llegas a perder la atracción que ejercías en tu pareja. Por experiencia propia te lo digo: llegué a tal punto en mi relación matrimonial que no teníamos vida ni comunicación.

Por eso nos dimos a tiempo una salida de todo ello. En el momento de escribir esto, estamos en medi,o de una vuelta al mundo.

¿Por qué todos te recomiendan un viaje, una luna de miel, una escapada o un año sabático?

El motivo es muy interesante…

Al salir de la rutina en un viajecito, comienzas automáticamente a pasar tiempo de calidad y gran presencia.

Tratas mejor a tu pareja al no tener ninguna presión bajo los hombros, y sientes como las llamas vuelven a arder.

Y es que los beneficios de un viajecito en pareja, por más cortito que sea, son muchísimos.

Solo por recordarte algunos:

  • Te sientes más libre al controlar tus horarios, tareas e itinerarios.
  • No hay presiones de por medio, y puedes moverte por la vida a tu ritmo.
  • Te concentras en disfrutar cada momento, ya que tienes claro que eso que ves y que vives no lo tendrás siempre a la mano.
  • Amas más fuertemente a tu pareja, y encuentras más realista eso de tener una relación feliz.

Cuando viajamos es cuando más libres nos sentimos y somos…

Y además, cuanto más tiempo pasamos juntos en pareja de este modo; más vivimos sin estrés de por medio. Ni preocupaciones, ni dolores de cabeza.

Porque cuando viajas todo es divertido, hasta las cosas malas que te pueden suceder. Luego del susto lo tomas con buen gusto.

Este bienestar que llegas a sentir en un viajecito con tu pareja se ve muy reflejado en la vida sexual. Indudablemente, el sexo mejora exponencialmente y tener una relación feliz también depende de esto. 😉

Así que te recomiendo que te plantees darte unas pequeñas vacaciones y sorprender así a tu pareja, si el ardor está bajo mínimos desde hace rato.

Yo no puedo imaginarme sin tener buen sexo con Gabriela. Y te puedo asegurar que una relación puede ser vulnerable en muchos sentidos, pero no hay nada más vulnerable que el mal sexo. 

En conclusión, tener una relación feliz depende de cómo tratamos a nuestras parejas y nos tratamos a nosotros mismos

Espero haberte ayudado a que entiendas el porqué de mi planteamiento (ese “tu pareja es tu mejor cliente”); y aclarar cómo al enfocar así tu vida de pareja puedes estar en buen camino. Recuerda que la meta es tener una relación feliz.

No pierdas las atenciones nunca, por más que estés muchos años con tu pareja. Sé amable y cuida los detalles.

Muchos dicen que el amar a alguien es dar sin esperar nada a cambio. Ahora bien, si tu pareja siente todo lo que le das, será recíproca. Es decir, que si siente tu amor y atenciones querrá corresponderte. Te lo aseguro.

Intenta despertar todos los días con una sonrisa. No importa si la noche anterior tuvieron alguna diferencia.

La vida es tan corta que, sinceramente, no vale la pena perder ni dos horas discutiendo con la persona que amas. Mantén esa llama encendida y recuerda esto:

  • Si quieres tener una relación feliz, Mujer Feliz = Esposo feliz. ¡Y viceversa igual!

Ahora te toca a vos:

  • ¿Qué opinas al respecto de tener una relación feliz? ¿Lo ves posible o es un sueño de otra época?
  • ¿Cuál es tu mayor dificultad al relacionarte con tu pareja?
  • ¿Crees que tu pareja es tu mejor cliente?

Te espero en los comentarios, y te invito a descargar nuestras guías para planificar el mejor viaje con tu pareja, válido para el viaje de la vida.

Yeyo

2 respuestas a «¿Cómo tener una relación feliz y exitosa? Convierte a tu pareja en tu mejor cliente»

Comenzaré mi comentario agradeciendo a Yeyo que haya escogido mi morada digital para explorar su interés por hablar acerca de las relaciones. Eso y la colaboración que he tenido por su parte y la de Gabriela, su pareja, para dejar este texto bonito. ☺️

Ahora que ha salido publicada la entrada, puedo dejar mis apreciaciones post-scriptum sin alargar más el texto (que ya nos quedo grande, je). ?

Mi primera apreciación es que es una buena idea tratar a tu pareja con toda la intención de estar a bien con ella y construir unas buenas bases para la relación, que es el trasfondo de la idea de Yeyo.

Lo de los pequeños detalles y gestos es uno de los cinco lenguajes del amor que menciona Chapman en su libro. Para más referencias, una búsqueda en mi blog mostrará los cinco a quien esté interesado en ellos. ☺️

Apalancar la relacion se me antoja una forma interesante de nombrar al hecho de ser apoyo en vez de estorbo. Y para ello, es importante que tu pareja crea en lo que haces y no solamente en ti… Por ejemplo, yo ya he salido con alguien que no creía en el emprendimiento digital y no confiaba en mis proyectos, y eso me frenó a lo bestia.

Desde que estoy con Diana pasa justo al contrario. Compartimos el mismo estilo de vida y los mismos valores profundos. Es una identidad común. Así que, hoy por hoy, me parece imprescindible que haya esta concordancia.

Por mi parte, también le echaría un poco de la culpa de esa ganancia de peso a la que alude Yeyo al hecho de que cada vez más trabajos son sedentarios aunque no sean de oficina. Los trabajos de gran esfuerzo físico ya no son la norma.

Por cierto, entre los que trabajamos con un ordenador, el tema de la obesidad y la mala alimentación es muy corriente; además de que nuestra higiene postural se deteriora por tanto rato sentado y tenemos un fuerte impacto en las articulaciones.

¿Algunos ejemplos? Se me ocurren dos:

1) La mítica coña del friki extremo y el informático con necesidad de usar rodilleras no es tan coña para algunos, sino más bien una realidad y un chiste a costa de sí mismos.

2) La postura de culo fuera y tripa fuera
que viene por una mala alineación de la cadera a raíz de pasar tanto tiempo sentados tampoco es poca cosa, por su parte… Y para colmo te hace parecer más bajito, más gordo y torcido. ??

Eso sí, estoy muy de acuerdo en que no hay que pegar el pendulazo y llegar al autoabandono por andar cuidando de la relación y excesivamente pendientes de nuestra pareja.

Además, cuando Yeyo habla de volver a encender la chispa con nuestra pareja mediante un viajecito o una escapada, da un truco bastante curioso y ambivalente.

El tiempo de calidad es otro de los lenguajes del amor, y quienes construyen mal su rutina o le tienen miedo dejan de pasar tiempo de calidad bien prontito en sus relaciones.

Ahora viene el giro que te manda de culo al suelo, así que atención. Sé que el comentario me está quedando largo, y es que no quiero dejarme ningún punto por tocar… Je.

Hay gente que no puede sobrevivir a la rutina y que no puede mantener viva la relación cuando rompen la luna de miel (es decir, cuando dejan de viajar y se establecen por un tiempo indefinido). Sin más. Son más amigos de resolver problemas en ruta y tratar de vivir improvisando cada día, que de construir un proyecto de vida y una rutina de la que no quieran escapar.

Es la opción que han escogido y no viene exenta de dificultades, riesgos y consecuencias. Por ejemplo: para gente así, vivir de viaje en viaje y siempre apagando fuegos es, aparentemente, la única opción para poder conservar a su pareja. Diana y yo conocemos demasiados casos del estilo, pero dar nombres queda feo.

Así que, personalmente, aconsejaría proceder con cuidado con esto de los viajes… No sea que tras dos meses de dejar las maletas tengas que dejar también a tu pareja (y eso que aquí estamos tratando de lograr que la cosa dure). ?

Dicho todo esto, le agradezco de nuevo a Yeyo por habernos brindado una idea tan curiosa en el marco del trabajo sobre las relaciones y el estilo de vida.

Para los curiosos, Yeyo y su pareja salieron de Bolivia, su país, y viven viajando actualmente. Es muy probable que pronto podamos vernos por España, ya que recientemente llegaron a Portugal. Su perspectiva me interesa por el estilo de vida que compartimos: el trabajo digital con afanes viajeros.

Espero que lo hayáis disfrutado tanto como yo.

Hola querido Sergio!! Solo decir wow wow wow tremendo comentario y gran punto de vista.

Muchísimas gracias por permitirme ser parte de La vida es fluir y compartir un poco a cerca del punto de vista que he ido forjando conforme ha sido mi vida con Gabriela.

Realmente espero sea de gran ayuda para los lectores y que puedan aplicar algunos de los puntos descritos en el artículo para disfrutar al máximo su relación.
Un fuerte abrazo!!

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