Hazlo, o no lo hagas. No hay intentos.

Este ya es un concepto más que avanzado para muchas cosas en la vida. Le daremos unas cuantas vueltas a ver qué se le puede arañar y entender de ello.

Clearwater Rocks. Escalar esto sería un buen ejemplo de algo que hacer o no.

Comenzando por ello, esto desprende que solo tienes dos opciones:

Hacer o No hacer. No caben los intentos.

Esto a su vez, lo que hace es forzarte a tomar una decisión y ceñirte a ella, puesto que muchas veces se nos abre el camino para hacer una cosa, dejar de hacerla, o la tercera opción, la pasiva: intentarlo y ver qué pasa. Eso está bien cuando no tienes tu seguridad o no las ves todas contigo, pero hay ciertos momentos en que la inseguridad no cabe.

Sobretodo cuando te juegas mucho. En momentos importantes.

Esto puede ser por ejemplo, en una decisión sobre irte a estudiar al extranjero, sobre alguna persona en tu vida, sobre opositar a cierto trabajo que quieres desempeñar, sobre presentarte a una prueba para conseguir una beca de estudios, deportiva, etc.

Por eso, y como últimamente me parece decir demasiado por ahí…

Do it, or do not. There’s no such thing as trying.

Pero… Porque siempre hay un pero, debo decir que a veces y como mínimo, intentarlo es mejor que quedarse sin hacer nada por la directa. Por eso los intentos son factibles.

Aunque, claro está… No siempre suena la campana. Te queda la satisfacción de haber hecho lo que pudiste y haber dado lo mejor posible, quizás en un imprevisto o de repente.

Aquél que tenga oídos, que escuche.

Kheldar

¡Comentar es sexy! No temas compartir tu punto de vista; nos encantará leerte. =)