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Cómo cambiar de vida radicalmente en 30 días

Cambiar de vida es un deseo muy común. De hecho, tiene al menos cuatro momentos clave:

Fluir como un río con los cambios de vida es la clave. Si lo impides, mueres.
El agua no se preocupa por cambiar… Simplemente lo hace. (Photo credit: Wikipedia)
  1. A la vuelta de las vacaciones de verano, o en septiembre lo más tardar.
  2. Cuando despedimos un año y queremos entrar con buen pie en el próximo.
  3. Cuando alguien importante para nosotros sufre o directamente muere… Especialmente si fue por algo evitable.
  4. Cuando nosotros mismos estamos al límite y pasamos cerca de la muerte.

Por eso mismo, hoy tengo un texto retador para ti. Y comienzo con una pregunta.

¿Cuánto crees que puede llegar a cambiar una vida en apenas 30 días?

¿Mucho? ¿Poco? ¿Nada?

Tal vez te sorprenda la respuesta: no cuesta tanto cambiar de vida. Lo hacemos continuamente.

Pero volvemos a cambiar en cuanto sentimos que se desvía de nuestro relato personal. Nos gusta sentirnos estables, al fin y al cabo.

Quizás te parezca obvio, más bien, esto que te digo. A mí también me lo parecía; pero sin ningún tipo de duda, todo indica que puedes llegar a un cambio radical solamente con ponerle intención.

Claro está, esa transformación que buscas funcionará siempre que te comprometas a currar y no dejes de lado la claridad en tus propósitos.

Toma los estudios más recientes acerca de los hábitos y sus beneficios como ejemplo.

Todos los que yo conozco afirman que, si eres capaz de mantener los nuevos hábitos por veintiún (21) días, ya son tuyos para siempre. Que logras integrarlos mejor en tu vida y continúas ejerciéndolos con soltura y facilidad.

Para contarte cuánto puede llegar a cambiar una vida en 30 días, me gustaría remitirme a mi experiencia personal con el asunto. Pronto entenderás por qué.

He pasado por varios cientos de esos desafíos de cambiar hábitos (algunos, como 100 happy days, los hice en público). También he elaborado los míos propios; con unos resultados más que impresionantes.

Y por cierto, si tienes alguna historia molona relacionada con estos retos, me gustaría que me la dejes en los comentarios al final del post.

Si me cuentas alguna batallita, no te olvides de añadir si se cumplió el propósito original del reto en cuestión, sus posibles beneficios inesperados, y también los trapos sucios del asunto (lo difícil y desagradable, sobre todo). Así, jugosa y completita.

Aunque lo más interesante (desde hace un par de añitos en especial) suele ser la creación de un sistema.

En esta casa aprovechamos el mismo sistema desde 2010. Uno que pude idear a base de convertir mi experiencia y mis aprendizajes en algo replicable. Se basa en dos patas:

  1. Crear comunidades de aprendizaje, práctica, apoyo y/o servicio. Describo mis grupos así desde que basé mi trabajo de fin de grado universitario en esta materia. Antes los llamaba círculos privados.
  2. Confiar en el poder del grupo y organizar encuentros potentes. Está genial eso de contar con atención 1 a 1 y también lo de poder hacer cosas en diferido, aunque suele quedarse corto. El contraste y la colaboración ganan.

Desde entonces, hemos trabajado siempre para mejorar el proceso original para compartir nuestros objetivos, logros y cagadas en cada nueva ronda.

Hemos invertido todo el esfuerzo de cada grupo en crear y perfeccionar dinámicas donde sea fácil abrirse y contar de todo, ya sean fracasos o progresos (o simplemente algo personal que te apetecía compartir).

En este artículo breve te cuento una de las maneras que usamos, para que logres lo que reflejo aquí.

¿Y en qué se diferencia esto de un workshop, un bootcamp o algo por el estilo?

Bueno, pues en bastantes cosas.

Para empezar… En vez de buscar obtener los resultados más rápidos y/o espectaculares; nuestro enfoque ha sido el de ser radicalmente honestos y abiertos en busca de conocer nuestro potencial y atreverse a expresarlo.

Así, resulta más sencillo animarse a rendir al máximo de nuestras capacidades y aumentarlas continuamente, un poco más cada vez.

Hasta cruzar nuestros propios umbrales y expandir nuestro umbral de crecimiento.

Así, hemos realizado gran parte de nuestros objetivos en menos tiempo del usual. Sin prisa pero sin pausa. Dando bien cada paso.

Y cuando alcanzamos un logro, continuamos trabajando y poniéndonos nuevos retos. La celebración también es compartida, por supuesto, pero no perdemos el rumbo por ello.

¿Quieres saber en qué más se diferencia?

Antes de continuar leyendo, recuerda bien estas palabras… Nos merecemos prosperar y vivir logros con sentido. Nos merecemos vivir bien.

No basta con llevar una vida que se considere social o laboralmente exitosa.

Tampoco basta con tener recursos y amigos que no aprovechamos, o con los que no conectamos realmente.

Y por supuesto, no basta con buscar ayuda y consejo externo de los supuestos mejores para hacer lo que está de moda, ni con reciclarse innecesaria y constantemente con la enésima reinvención de la rueda.

Cambiar de vida de forma fiable requiere mucho más que todo eso.

Todo este asunto de vivir bien es más importante que tener sueños, esperanzas o habilidades para lograr las cosas que te propones…

Se trata de tomar partido en tu deseo de cambiar de vida.

En palabras de uno de mis mejores amigos y compañeros en este asunto; es vivir siendo la mejor expresión posible de ti mismo. Nada de la mejor versión, sino el reflejo más fiel de tu experiencia y tus propósitos.

Y para que podamos vivir de esta manera, tenemos que entender algo muy importante:

No importa quién o cómo eres, ni qué te ha ocurrido en la vida… Sencillamente, puedes y mereces vivir mejor. Puedes perderte o abandonar las partes más superficiales, pero no debes abandonar el camino y la visión que te lleven hasta el cambio de vida que deseas.

Tomemos el párrafo anterior como el axioma central del cambio.

Cuestiona los cambios que vivas, pero no cuestiones tu posibilidad de cambiar de vida.

Todos podemos y merecemos vivir mejor; todos podemos rendir al máximo de nuestro potencial… E incluso acrecentar nuestras posibilidades, cultivándonos.

Pero tenemos que poner un compromiso y una voluntad por medio.

No lo merecemos por haber nacido. No lo merecemos por nuestra cara bonita. Lo merecemos por la calidad humana que estamos dispuestos a demostrar, y por el valor que estamos dispuestos a aportar.

Esta es una diferencia clave de La Vida es Fluir con otros negocios y proyectos.

Defendemos esta creencia, y nos levantamos contra la enajenación del poder personal.

Y así es como han progresado nuestros caminos…

En los últimos retos de 30 días, he sido capaz de explorar y sublimar todas las experiencias difíciles y amargas de mi vida entera. Ya no puedes influenciarme por el remordimiento, la culpa, las ganas de quedar bien o el resto de cosas en esa onda.

Ha sido una experiencia devastadora, pero ha sido para bien.

No me he vuelto inmune a la vida: las heridas y golpes aún duelen, las caídas me siguen frenando… Pero lo que importa es que nada me detiene, salvo que deba o decida hacerlo yo mismo y observar lo que está pasando para corregir el rumbo con más tino.

Por ello, seguiré explorando mis acciones y vivencias de este modo.

En 30 días ha cambiado mucho, y por eso, en distintas etapas del año, asumo el compromiso de llegar a un cambio mayor incluso.

Según avance, me marcaré nuevos objetivos para sustituir los que ya se han cumplido; y descubriré nuevas partes de mi propósito.

Seguro que te pica la curiosidad sobre este impulso y motivación…

No te preocupes, que voy a rascarte.

¿Qué puede haber cambiado tanto para que quiera continuar cultivándome?

  • Físicamente, tengo mayor nivel de relajación, actividad y descanso.

El haber variado mis hábitos de alimentación está beneficiando mucho a mi humor y previene que me canse de más.

El ejercicio físico me está ayudando a recuperar el tono muscular e incluso a ganar masa y prevenir lesiones (por ejemplo; aunque en uno de mis últimos entrenamientos de Jiujitsu pude hacerme algo muy serio, se quedó en un tirón cervical). Estoy ganando en salud, y se nota… Aunque sigo siendo blanco Neutrex de piel *aquí van las risas*.

Tras una operación de rodilla en diciembre de 2015 y un compromiso (para recuperarme más rápido y mejor) de hacer deporte de alguna manera un mínimo de cuatro veces por semana, dos horas por vez… Estoy bastante a gusto conmigo y con mi estado físico.

Si empiezo a jugar también con mi alimentación, estoy seguro de que los beneficios crecerían varios niveles.

Aunque no es algo que me atraiga por ahora. Con el tiempo, si la curiosidad aumenta, lo investigaré.

Pero no todo mi trabajo es con o para el cuerpo…

Mentalmente, han crecido mis perspectivas, y he ganado en profundidad.

Mi atención se ha enfocado en una diversidad de temas y en el aprendizaje mismo, tanto así que he conseguido elogios y reconocimientos varios por mi capacidad de comprensión y expresión.

Me siento mucho más feliz de lo que solía sentirme.

Para que te hagas una idea del asunto; algunas personas dicen que aunque me queje mucho de molestias físicas, es raro que siempre tenga buen ánimo. Bueno, ¡pues lo será para ellos!

He hecho las paces conmigo mismo y con unas cuantas personas más… Y sigo persiguiendo inquietudes. Aprendiendo, y difundiendo lo que aprendo.

Basta con ver la evolución de mis proyectos para notar la mía propia.

Son cada vez más personales y directos, y menos «te vendo/cuento algo y te buscas la vida para entenderlo y aplicarlo, tonto».

Están cada día más dedicados a explorar la intimidad y la autenticidad; a promover una comunicación abierta y honesta con nosotros mismos y con los demás.

Los centro en proporcionar un espacio donde sentirnos cómodos y apreciados por ser nosotros mismos, sin depender de fachadas o artificios.

Busco que nos hagamos cargo de nosotros mismos, desde un autorespeto alejado de ideologías y posiciones victimistas.

¿Qué viene después de cambiar de hábitos? ¡Incorporarlos a tu vida cotidiana!

Mi estilo de vida se está transformando día tras día en una fiel expresión de mí mismo y de mis circunstancias.

He tenido la opción de explorar nuevas aficiones, adquirir nuevos gustos y amistades, y cumplir propósitos. Como ejemplo: aprobar los exámenes libres de la ESO y todo el bachillerato prácticamente sin estudiar. O incluso el de pasar limpio hacia el acceso a la universidad haciendo eso mismo.

En fin, pude avanzar y crecer como persona de confianza para liderar un proceso de desarrollo personal. E incluso llevo todo lo que va desde 2010 hasta hoy dando charlas, impartiendo talleres individuales y grupales, escribiendo y compartiendo encuentros…

Todos ellos tan buenos que el primero que recibe los beneficios de la propuesta es el que aquí os habla.

En resumidas cuentas, mi vida se parece cada vez más a lo que deseo de ella.

Varios años después, y ya casi terminando la universidad, puedo decir que siguió la tendencia.

He cruzado horizontes virtuales y físicos, he participado en experiencias increíbles que a mi yo de 15 años no se le habrían ocurrido ni en sus sueños más febriles, he conocido personas que encarnan y viven todo aquello en lo que creo y me he rodeado de ellos…

He ganado premios, concursos, sorteos, atención, dinero y un poco de todo escribiendo y compartiendo los devaneos de una mente más acostumbrada al desvelo que a estar dormida.

Ha sido todo un viaje. ¡Y lo que nos queda!

Y en perspectiva, lo comido por lo servido.

Mi vida sexual y sentimental es un poco caótica, pero es de esa clase de caos generativo.

Alcancé una verdadera conexión conmigo mismo, y mantuve una pareja durante casi todo el primer cuatrimestre de 2013. Al final, he acabado acusando los efectos de las diferencias de edad y estilo de vida, y fue necesario no seguir con la relación; aunque me alegro de que esta separación se haya producido de mutuo acuerdo y en muy buenos términos.

Es más, mejor así y ahora que no cuando las cosas hicieran daño y nos reventasen en la cara. Siempre le voy a estar agradecido por lo mucho que he vivido y descubierto sobre la vida, las relaciones, y también sobre mi propia persona y mis sentimientos, a su lado.

Más tarde, mantuve una nueva relación de pareja desde finales de 2014 hasta finales de marzo de 2016, que se rompió cuando aquella chica traicionó sus valores y mi confianza.

En un principio fuimos amigos que preferían estar juntos más que separados, y después fue creciendo la cosa. Un día pidió exclusividad, y fue ella misma la que faltó a ese compromiso (con la excusa, además, de que «de alguna forma tenía que sacarme de su vida»).

Ningún experto en ninguna materia se libra de tener defectos y cometer errores, o de pasar por malas situaciones.

Lo que marca la diferencia es cómo las afrontamos.

Y eso fue lo que me pasó a mí. Tuve un momento perfecto para decidir si prefería dejarme dañar y marear, en contra de todo lo que predico… Y esquivé esa bala.

Me despedí de ella y corté todo contacto tan amorosamente como pude, y con una mezcla de dolor y pesar esta vez. No todos los finales son felices.

También me acompañó en la aventura de aprender: en este caso fue sobre las relaciones abiertas, el poliamor, las diferentes formas del compromiso, la presencia, la comunicación, la confianza y el lado oscuro de nosotros mismos.

Actualmente en 2017, estoy en una relación de pareja nada convencional, de la cual aprendo mucho a diario. Los detalles, en otro momento. 😉


Lo más divertido de todo esto, es que mucho de todo esto no lo habría vivido si no me hubiese atrevido a exponerme y a estar presente en mi propia vida. Si me hubiese acobardado de tomar una oportunidad que mi suerte me estaba regalando.

Pero me acordé de Sabina y de su «por qué comerse un marrón cuando la vida se luce poniendo ante ti un caramelo»… Y me dejé llevar.


¿Y a mí qué me importa, tío? Yo he venido a que me digas cómo puedo cambiar mi vida, no a que me cuentes la tuya…

Fluir para cambiar de vida puede llevarte a sitios tan bellos como el Parque Nacional da Serra do Itajaí
Parque Nacional da Serra do Itajaí (Photo credit: Cristian Janke)

Tengo claro para qué estás aquí, pero hay cosas que no te puedo contar sin una historia como soporte.

Y prefiero que esa historia sea real y sea mía, en vez de robada o inventada.

También tengo claro que la primera lección (y el requisito indispensable, de hecho) para cambiar tu vida es aceptarla incondicionalmente, y expresarla tan abiertamente como acabo yo de hacer.

Es tan sencillo que duele no darse cuenta sin que te lo señalen.

Es probable que no te importe ni te interese mi vida. Y que pienses que a los demás la tuya tampoco…

Pero eso no significa que no merezca que creas en ella. Que la defiendas, que la edifiques y que la bases en aquello que más te representa y más feliz te hace.

Ni tampoco significa que descuides la historia que cuentas acerca de tu vida y tu persona. Tiene mucho poder sobre tu presente y tu futuro.

Cambiándola para hacerla más humana y más empática, pero sin maquillarla, querrán escucharte más… Y llegarás a mejores puertos.

Para cambiar de vida, tienes que comprometerte contigo mismo… Porque es TU vida.

No puedes querer un resultado sin un proceso. Tampoco puedes tratar de cambiar algo que no aceptas o que prefieres esconder.

No puedes ser feliz si no te aprecias, si no persigues lo que disfrutas y lo que resuena contigo.

Y eso es lo que hice yo mismo…

Para mi sistema de cambio de hábitos, esto es lo que uso:

  • Un Inventario de mi vida. Una especie de diario de recuerdos, de impresiones personales y de lo que proyecto al exterior; para saber desde dónde parto y cuáles son mis circunstancias actuales.
  • A partir de lo anterior, una Exploración de mis opciones y capacidades. Se trata de observarme atentamente para decidir cuáles me van a ser necesarias y en qué aspectos necesito mejorar.
  • Con todo aquello cubierto, me propuse Definir Claramente mis propósitos y metas. La idea era poder entrar en acción cuanto antes. Y de paso, mantener un rumbo preciso y adaptarme a lo que surja en el viaje hacia la vida que deseo llevar.
  • Y a partir de ahí me centré en la Expresión Abierta de mi ser. Todo para que los demás puedan comprender en qué pienso y cómo me siento. Bueno, eso y dejarse comprender ellos mismos para crecer en conjunto. Digamos que acepto compañeros de viaje. 😉

Y por supuesto, se puede hacer todavía más divertido y retador. ¿Cómo?

Añadiendo distintas formas para motivarme y resolver los conflictos que se presenten. Con eso me ha bastado a mí para comprometerme a estar bien en mi propia vida.

¿Has hecho algo parecido? ¿Me habrías aconsejado incluir, cambiar o quitar algo? ¡Todavía estás a tiempo! Cuéntamelo en los comentarios.

Y te pregunto ahora… ¿Quieres comprometerte contigo para cambiar de vida?

Es todo lo que necesitas, en realidad… Si estás en disposición de asumir ese compromiso, me gustaría que consideres estas opciones para que tu acción dé sus frutos.

  • Entra en un Focus Group o algo similar: El desarrollo personal no tiene nada que ver con el dinero, con las ideologías, con la necesidad de tener un héroe o referente, ni con rebajarse ante nadie. Tiene que ver con la creencia de que puedes hacer un cambio significativo en tu vida; y en este sentido, la forma más auténtica de lograrlo viene de uno mismo. Tienes que ponerte al tajo y exponerte.

Por ello, te aconsejo encontrar una familia en la que puedas recibir y proporcionar apoyo y consejo. Puede ser 100% gratuito en términos económicos, en algunos casos. Por ejemplo, cuando todos los miembros buscan ayudarse a crecer y seguir activos. El único coste importante: tu compromiso.

¿Y si prefieres algo más personal y familiar?

  • Únete a la Comunidad Fluyendo: Se trata de un grupo privado unisex donde combinamos aprendizaje, reflexión, debate y desarrollo de valores. Cada tres meses abordamos un tema diferente, para ver cómo nos afecta y mejorar nuestra relación con el mismo.

Nace a raíz de la necesidad de hacernos cargo de la historia de nuestra propia vida. De animarse a observarla conectando todas sus etapas. También del deseo de aprender a compartirla y ver la humanidad y el amor en ella.

Se trata de autoaceptación y auto-respeto. No podemos cambiar lo que nos ha ocurrido ya. Y tampoco debemos rechazar las lecciones que encierran esos hechos, aunque recordarlos nos despierte emociones negativas.

No nos beneficia desatender el futuro, desde luego. Por lo cual, debemos asumir nuestra naturaleza de autores y hacernos responsables de guiar la trama para cambiar de vida.

Solamente así podremos escribir en el libro del ahora esos cambios, y lograr que se asienten. Podremos hacer que nuestros recuerdos y nuestra actualidad sean lo que de corazón y mente nos gustaría que fueran.

Tiene un cargo económico (que puedes consultar en su web o tratar conmigo directamente); y también costes mayores en compromiso que un grupo normal.

Algunas personas no ponen el esfuerzo suficiente si no sienten que están haciendo una inversión importante (de tiempo, dinero y otros recursos), y para esa clase de personas es esta oferta.

De estos -y muchos otros- modos puedes cambiar tu vida en 30 días.

La única complicación que puedes encontrar es la de asumir el compromiso y mantenerlo.

Nosotros confiamos en que, si decides caminar a nuestro lado, no sólo no te arrepentirás… Sino que pronto te encontrarás llevando una vida con la que antes ni te atreverías a soñar.

Una vida hecha 100% a tu medida, guiada por decisiones más claras.

Una auténtica expresión de ti mismo.

Por ello, nuestros encuentros promueven una causa en vez de un método.

Cuentan con un trasfondo filosófico. Y por ello, se convierten en un estilo de vida basado en la única voluntad de ser, en todo momento, una manifestación de nuestro potencial y nuestro mundo interior.

En un deseo intrínseco de mostrarnos ante los demás tal como somos, pensamos y sentimos.

En una vida donde sabemos que podemos ser aceptados y apreciados por ser auténticos.

Y por supuesto, en la certeza de que seremos bien recibidos por las personas con las que realmente podemos compartir nuestras vidas.

«Si quieres cambiar el mundo, cámbiate a ti mismo», decía un tal Gandhi. O eso dicen por ahí.

¡Pero no pienses que esto es llegar y besar el santo!

Ten en cuenta lo siguiente, ante cualquier programa para cambiar de vida (como la Comunidad):

  • Son un recurso para que tengas diferentes perspectivas, y más completas de lo que es habitual encontrar. No son un apaño rápido, ni una llave mágica. No funcionan de esa manera. Se basan en compartir y generar información, acción y motivación con todos los que compartan el mismo propósito y compromiso.

    El motivo es que el cambio real solamente proviene de ti mismo. Por ello, queremos limitarnos a proporcionar los medios necesarios para que lo logres, y una compañía en la que puedas confiar y apoyarte.

  • Es algo personal. Es decir, no puedes esperar que lo que compartamos contigo funcione si no estás dispuesto a hacer un sacrificio por tu parte.

    Tal vez se trate de inversiones financieras, de tiempo y de alguna otra clase; pero estos sacrificios no te importarán si estás realmente comprometido contigo mismo en la tarea de vivir bien.

    En todo negocio hay una parte que es de acceso libre y gratuito para todo el mundo. ¡Pero ojo! No está ahí para que entres a curiosear de manera pasiva. Está para que conozcas y puedas tomar decisiones informadas.

    Todos podemos lograr cambiar de vida a lo grande si nos involucramos en lo que hacemos. Pero, si nos dedicamos a coleccionar trainings gratuitos y materiales descargables que ni siquiera miramos dos veces; no vamos a conseguir una puta mierda, hablando en plata.

Por lo cual, me gustaría pedirte un claro favor:

Si eres esa clase de persona que se vuelca en lo que hace y se compromete hasta el final… Toma estas iniciativas.

En caso contrario, busca otras opciones para cambiar de vida que no te exijan tanto compromiso.

SPOILER: no las hay.

La única manera en la que vas a sentir que tu esfuerzo por cambiar de vida recibe su justa recompensa, será poniendo todo de tu parte en lo que hagas.

La acción, el proceso y el resultado dependen (no del todo, pero bastante) de ti.

Cuéntame tu experiencia con eso de cambiar de vida (y de hábitos, que también cuenta) en los comentarios.

Y como siempre, finalizo diciendo que te pongas en contacto conmigo para aclarar cualquier duda al respecto… O para lo que estimes oportuno.

Estaré encantado de tener noticias tuyas. Lo demás, lo dejo en tus manos.



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Por Sergio Melich

Pedagogo por la Universidad Complutense de Madrid. Comunicador y mentor por vocación. Experto en Comunidades Virtuales. Autor de las webs La Vida es Fluir (mi blog) y Comunidad Fluyendo.

Aventurero y Heartist (una persona comprometida a vivir, crear y obrar con cabeza, corazón y conciencia). Escribo sobre el Buen Vivir: autoaprendizaje, estilo de vida, habilidades sociales, relaciones y más. Puedes contactarme por redes sociales y contarme tu caso. =)

10 respuestas a «Cómo cambiar de vida radicalmente en 30 días»

Saludos Chema,

En primer lugar, bienvenido a LVEF y gracias por tu presencia. Para hacer lo que dices, hace falta compromiso y dedicación en grandes dosis. La Corte es una agrupación de amigos con un objetivo común; y lo más parecido a lo que puedes acceder por ahora es la MasterMind de LVEF. En cuanto a 30 Day Lifestyle, basta con que te unas a la comunidad en Facebook.

También te puede hacer falta una cierta cantidad de dinero (menor cuanto mejor sepas invertirlo) para encontrar buenos profesionales que sepan ayudarte y guiarte en tu compromiso contigo mismo. Alimentación, ejercicio, estilismo, y distintos aprendizajes; en estas áreas deberías realizar tus inversiones. Lo más sabio que puedes hacer es apostar por los enfoques que no te vendan un éxito seguro, arrollador e instantáneo, como tan de moda está hoy en día.

Si te interesa el desarrollo personal integral, las propuestas de esta casa podrían serte de gran ayuda.

Un abrazo, y bienvenido cuando gustes.

Saludos y bienvenido a LVEF.

Actualmente los medios que promovemos son de 90 días (por ejemplo, el programa Alquimia Interior de esta misma casa o el programa Ars Amorata Online University de Zan Perrion y Hans Comyn o el programa The Sexual Life de Steve Mayeda). Los tres son de pago, pero Steve está a punto de empezar otra de sus tandas de 30 Day Lifestyle Challenge si no me equivoco… Puede que la haya empezado ya. Esta vez el desafío era sobre mentalidad, energía y salud psicológica.

Si quieres, puedes contactar por medio de los formularios para solicitar más información al respecto.

¡Bienvenido cuando gustes!

Cómo hago para ver el curso o el blog de » como cambiar mi vida en 30 dias», no he podido verlo y estoy muy interesado en aplicarlo a mi vida, si es posible q me puedan colaborar. Gracias

Saludos Rafael,

No hay un blog o un curso que ver, pero está enlazada la página de Facebook en la que puedes seguir ese proyecto. No obstante, basta con que te marques un objetivo relacionado con tu mentalidad, con tu salud física o con esas cuestiones; y trabajes durante 30 días para mejorar tu condición en el aspecto que escojas.

El primer 30 Day Lifestyle Challenge era sobre forma física y nutrición, y todos los participantes hicimos algo al respecto. Muchos se apuntaron al gimnasio o probaron programas de ejercicio por su cuenta, experimentaron con diversas dietas y comidas regionales… En fin, te lo puedes imaginar.

Si no te manejas bien con el inglés, no te recomiendo que visites la página de Facebook. No te ayudará mucho si no lo entiendes… Pero eres bienvenido siempre que quieras comentar o preguntar algo. 🙂

Un abrazo!

Como dices a la final si quieres un cambio en tu vida tendrás que poner mucho de tu parte. Los cambios no ocurren porque sí o porque simplemente lo deseas, tienes que mojarte, invertir tiempo o dinero y sobre todo tener ganas de que ese cambio se genere realmente.

Pienso que lo mejor para ello es tener claro el objetivo a conseguir para que cuando lleguen los momentos de «lo dejo todo porque no vale la pena», te enfoques en el para qué lo estás haciendo y puedas seguir adelante.

Creo que los grupos ayudan mucho en estos momentos y es que todos pasamos por la desmotivación y si estamos solos en nuestro reto de cambiar algo, seguro lo dejaremos tirado, porque no tenemos apoyo, pero si estamos acompañados, si alguien está con nosotros en el camino, es más fácil seguir adelante y terminarlo.

Y es que al fin y al cabo, la vida en compañía es mucho más motivadora 😉

Really niggie? Osea he pasado de leerme el rollo de tu vida pero este artículo es basicamente soltarnos toda la chapa a cerca de tu vida y decirnos que nos apuntemos a un grupete, vamos, que te has lamido la polla y punto. Enhorabuena por tu vida significativa, este artículo debería tener otro título rollo »mi vida en un tocho y un par de consejetes al final» o »leete este artículo si quieres perder veinte minutos de tu vida».

Hola Judith… Suponiendo que este sea tu nombre real.

En efecto, me aparecen tu correo y tu IP anexos a tu comentario. Así que puedo identificarte; con lo cual celebro que hayas tenido la sensatez de no caer en descalificaciones mayores. Pero bueno, sin devolver cañonazos por pedradas, te daré una respuesta.

Lo primero es darte las gracias por haber pasado veinte minutos de tu preciado tiempo leyendo un artículo mío que se lee en siete. Para mí, esto quiere decir que algo te habrá hecho pensar.

Luego está el tema de que no conectes con la forma de hacer pensar que tiene este texto. Hay gente que tiene interés, capacidad y madurez suficientes para empatizar con una historia personal y sacar de ella aprendizajes para sí mismos. Por eso es por lo que existen las biografías y los apuntes historiográficos, que de algo te tienen que sonar.

Sin embargo, otras personas aprenden con guías y tutoriales. Tal vez ese sea tu caso, y quizás prefieres una lista de instrucciones donde te digan simplemente lo que hacer, cuándo y demás; pero sin preocuparte por un sentido ni un motivo.

Pero no olvides que este es mi blog personal, y que si quiero chuparme la polla y correrme en vuestras caras lo voy a hacer sin esperar a pediros permiso. Traducido a un lenguaje menos tocapelotas: esta es mi forma de transmitir y de implicarme con la gente que me lee. Yo mismo no confío en personas que quieren aconsejarme sobre mi vida y no comparten nada sobre la suya. De toda la vida se ha dicho que el movimiento se demuestra andando, y que se predica con el ejemplo.

Si este no es tu estilo, ni te interesa lo de aprender en grupos (indistintamente de cuáles sean estos grupos y de quien los lleva) pues magnífico. Lo más interesante que encontrarás aquí, entonces, son los cinco minutos de atención que te he dedicado entre leer este comentario tuyo y responderlo. 😉

Un abrazo y hasta siempre.

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