Mi ciudad y mi país cada vez me asquean más.

Por suerte para mí, tengo claro que no todo el mundo es así. Y no es la propia Guadalajara, ni tampoco España en sí misma, tanto como la gente que la puebla. Creo que ya va siendo hora de decir un par de cositas, para quien quiera leerlas. ¿Que no quieres? Me la suda.

Este escrito no va a llevar ninguna puta foto, es demasiado serio como para adornarlo.

Es posible que el hecho de mencionar en un tablón de Tuenti o en mi propio blog que sobre mi hay más rumores y dichos que días tiene el calendario no sea muy redundante para aquellos que creen conocerme y saber algo sobre mi.

Lamento decir que la gente cree saber mucho, pero creen saber más de lo que realmente saben. Y me alegro, vaya. Probablemente piensen que estoy hasta los cojones, me voy a enrabietar y cagarme en ellos. ¡JA!

La gente que cree saber algo sobre mi, sin llamarse BORJA ISASI (mi mejor amigo desde hace 13 largos años) “sabe” lo que piensan que a mi se me olvida ocultarles, lo que piensan que me ven hacer y además voy haciendo gratuitamente y despreocupadamente. Aquí en Guadalajara, como en el resto de España me temo…

Aquí la solución es una y muy simple.

La gente de esta puta ciudad (y del resto de España), TODOS EN GENERAL, tios y tias indistintamente y por igual, se quejan de que solo follan y tienen polvos vacíos y no les da para más. Se quejan por quejarse, simple y llanamente, porque viven engañados.

[email protected] se quejan de que o no lo pasan todo lo bien que podrían, o no duran tanto como quisieran, o blablabla. Muy bonito tío, yo mismo puedo decir que me he encontrado más experiencias vacías y sin sentido que nadie en este puto país, que han sido como seis putos años viviendo una vida DEMASIADO activa en este aspecto.

Pero hay un problema más grande todavía: LAS PUTAS FACHADAS QUE MUCHOS QUIEREN MANTENER. Mis amigas las apariencias… Que bonito.

Quieren parecer algo a toda costa, y cualquier cosa que atente contra esa imágen ya es algo malo para estas personas. Aparte de eso, hay muy poca honestidad, muchas envidias (por supuesto que las hay, y me la suda que suene a ego), muchas ganas de lamerle el culo a alguien por caerle bien, y muy poca transparencia. ¿Y todavía os extraña que estemos tirándonos a la yugular los unos con los otros, tanto ellos como ellas? A mi desde luego que no, y me mofo considerablemente.

La gente pide cosas que no respeta para sí misma, la gente pide cosas que no respeta para los demás, y así pasa luego. Ellas llamándonos cabrones, nosotros a ellas zorras, nosotros llamando a otros tios hijoputas, y ellas llamando a otras tias putas. Y todo PORQUE LA MAYORÍA DE LA GENTE NO ES HONESTA Y DIRECTA CON LO QUE PIENSA, SIENTE Y QUIERE. ¿Quién lo diría? No se te ocurrió, ¿verdad?

Y por desgracia, todavía hay demasiada gente pendiente de prejuicios y de lo que dirán los demás... Además de estar pendientes aumentar y hacer correr los chismes que puedan para despellejar a otras personas y tener una cosa en común, para verse aceptados. Una gran patraña que tiene atrapada a mucha gente.

Asquerosos todos. Y encima, con méritos. Falsos, eso es lo que sois.

Menos mal que yo puedo estar contento de haber salido de esa puta y asquerosa superficialidad. Que a gusto deja eso, coño. Más que miles de buenos polvos.

Y me da igual que mis palabras gusten más o menos, no he hecho este escrito para agradar a nadie, ni tampoco lo pretendo. No quiero gustarle a nadie, no me preocupa saber que desde hace largos seis años la gente piensa conocerme y solo ha visto mi lado más superficial y se han dejado engañar por una fachada, que está ahí por mi forma de ser, y no mantengo yo. Que curioso detalle, cojones. Este soy yo:

Yo soy un chico de 18 años y medio que ha disfrutado más sin beber, fumar y drogarse que todo el puto continente. Soy un tío que ha follado tanto que no sé como no se me cae la polla. Soy ese cabrón con el que muchos se sienten contradictoriamente, al querer ser como él y al mismo tiempo repudiarlo. Soy ese que un día puede estar metido en tu cama y otro día desaparecer porque eras un espejismo y no una persona. Soy lo que tú quieres ser.

Aún con todo esto, yo al menos no vivo reprimido, soy fiel a mi mismo, auténtico en mi forma de ser, pensar y sentir, y tengo claro lo que quiero y cómo lo quiero, y no me ando con medias tintas ni tonterías. Soy una persona, y no “gente” sin más, de esta que tanto abunda por nuestra querida España.

¿Quién da más? ¿Quién puede decir lo mismo?

Puedo llegar a parecer un cabrón, un salido, un fantasma, un capullo, un completo gilipollas, incluso demasiado diletante. Sólo podéis decir esto de mi, lo que parezco, y añadir que parezco un cabrón con las tías, las uso y las desecho a mi antojo.

Me pregunto cómo puede haber tantas y tan buenas en mi vida entonces. 😉

Me gusta veros perdidos en la superficialidad. Me siento halagado porque vuestros intentos por destruirme me hacen crecer, me demuestran que NO HAY ARGUMENTOS CONTRA EL ÉXITO y sólo se puede intentar empañarlo y destruirlo. Sólo hay algo que la gente hace con más gusto que erigir héroes: derribarlos.

Lamento decir que no detengo vuestras balas, pero solo duelen los golpes que uno encaja.

Sin embargo, quien verdaderamente me conozca sabrá que soy todo y nada a la vez. Soy el Caos, soy lo que vive y reina en el mundo de los sueños. No estoy en el mundo para hacer lo que esperan de mi, ni para ser políticamente correcto. Vivo, y siento, eso es todo.

Y dando tanto que hablar sobre mi, me dais las alas para seguir siendo yo mismo.

Ahora es cuando además de seguir hablando sobre mi, trataréis de destripar este escrito pensando que me afecta en algo toda la mierda con la que atragantáis vuestras nefríticas gargantas. Pobres, ofreciendo este espectáculo por buscar vuestra dosis de carroña.

Y comentaréis entre vosotros todo lo que he dicho, carcajeando y esputando amarga bilis, siguiendo de nuevo la charada de vuestro titiritero particular. A veces me gustaría ser como vosotros. Uno mas de la manada, un insulso e insípido tipo más.

Pero luego caigo en la cuenta de que así soy verdaderamente feliz, y me siento completo y realizado, cada vez más.

Os deseo bendiciones y parabienes, por via rectal.

Un comentario en “Mi ciudad y mi país cada vez me asquean más.

  1. Excelente Sergio. EL 90% de la población sólo siente envidia e inferioridad y por eso trata de aparentar algo que no es.

    Me rio de aquellos que les dices algo (una broma, una ligera crítica constructiva, etc) y se plantan en su posición. Su orgullo no les permite aprender. Yo soy muy humilde, quizás demasiado, pero a veces me siento orgulloso de serlo.

    Un abrazo!

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