Vamos a pensar de otra manera, ¿quieres?
Haznos un favor a mí y a ti de paso: pierde ese abotargamiento antes de intentar entender nada que yo tenga que decirte. Más que nada, porque comenzarías con premisas erradas. Por ejemplo… ¿Quién te ha dicho que quiero que lo entiendas racionalmente? Bueno… Tanto si quieres como si no quieres, te puedo decir únicamente…

