Un pequeño trozo de mundo en un relato
Hay momentos en los que una sola mirada, una sonrisa, un gesto, un simple ladeo o giro del cuerpo o de la cabeza… Harían que todo tu mundo, todo aquello que crees, se derrumbe. Sin previo aviso, sin posibilidad de anticiparse. Y no acaba ahí la cosa, porque el siguiente gesto lo reconstruye todo pero…
