El especial Magia en las Palabras es uno de mis textos favoritos. Nace de los comienzos de mis comunidades virtuales, y en concreto de una de las primeras: La Corte de la Seducción.

En esta ocasión, en un subforo privado del que disponíamos entonces, los demás miembros y yo nos pusimos a analizar cómo utilizamos el lenguaje para comunicar nuestras sensaciones, deseos e intenciones de una manera… Pues eso, mágica. ?

Para la magia en las palabras no necesitas pluma y tintero, aunque una buena caligrafía y una buena prosa ciertamente ayudan...
Para la magia en las palabras no necesitas pluma y tintero, aunque una buena caligrafía y una buena prosa ciertamente ayudan…

Este texto surge de una consulta del estimado magistrado Balleck, y el núcleo lo desarrollamos entre Francis, James y yo mismo. Ahora os hablo de ello.

¿Cuál fue el origen de Magia en las Palabras?

El nombre se lo puse yo al tratar de responder a la consulta original de Balleck… Pero no me adelantaré.

Comencemos por el principio.

La consulta a la que me refiero, ya te dije, origina con Balleck citando esta frase como mía:

»La piel cuando se eriza, parece un libro escrito en Braille… Me encantaría leer tu cuerpo completo en Braille.»

No es la única de estas que he llegado a comentar por ahí… De hecho, esta es otra:

Para mí los lunares siempre fueron como lugares donde la piel te pide un beso. Estoy tentado de trazar un mapa de todos los lunares de tu cuerpo.

Sergio Melich

Fueron los ejemplos que ponía de algunos momentos en que mi sinceridad me llevó a experiencias maravillosas.

¿Y qué necesidad había de dar ejemplos como esos?, pensarás…

¡Pues te lo cuento! Entonces tenía que lidiar con la moda de los enlatados. Y aún todavía un poco, de hecho.

En la industria del ligue, y en sus múltiples foros, blogs, métodos y manuales se difunde lo que llaman «materiales enlatados». Dichos que se usaban a granel, totalmente impersonales y a menudo muy desatinados.

Fueron muestras en un principio, que después se propusieron como rutinas. Cual si fueras un cómico, ventrilocuo, actor de teatro… En fin, ya me entiendes.

Era mi apuesta por la autenticidad en un ambiente lleno de máscaras y fachadas.

En más de una ocasión me junté con amigos y clientes que traían libretas llenas de frases que les habían gustado, copiadas de internet y de algún librito.

Venían predispuestos a meterlas con calzador, a ver cuáles colaban y no se habían vuelto un cliché todavía.

Y como confiaban en mi criterio, yo les enseñaba a no necesitar enlatados. ?

Sucede que me preguntaban (y me siguen preguntando) cómo hacer para introducir algo de magia en las palabras

Por tanto, y a raíz de ello, empecé a contestar con un poco de chispa.

¡Cero enlatados, 100% esencia personal!

Mis amistades, seguidores, lectores y clientes me consultan cosas como estas:

  • Cómo hacer piropos y cumplidos para que sean bien recibidos.
  • Qué le digo para hacerle saber que me gusta y quiero algo más.
  • Maneras de aprovechar la tensión sexual y propiciar el acercamiento.
  • Trucos para mostrar lo que sientes sin espantar a la otra persona.
  • Secretos para sexualizar conversaciones de manera natural y agradable.
  • Y muchas otras cosas que son muy largas de contar… Je.

Por eso comencé a pedirles a todos, sin importar hombre o mujer, homo o hetero; que me hablasen de la persona que les inspiraba las ganas de aprender cualquiera de las cosas en la lista anterior.

Lo que obtenía entonces, era una dosis de pura magia en las palabras…

Dosis que les pedía que transmitieran a la persona que se la inspiraba, ¡sin cambiar ni una coma!

Y a raíz de esta clase de ocurrencias, a mis compañeros les entró la curiosidad por introducir la magia en las palabras…

Te muestro la consulta original de Balleck dentro del debate de nuestro ya extinto subforo:

Esta frase de Kheldar me quedó grabada en mi mente, y la he utilizado en diversas ocasiones en interacciones con mujeres, cyber-interacciones y conversaciones telefónicas.

El resultado siempre ha sido el mismo: una excitación de la mujer con la que hablo, y chicas que con la mirada turbia me dicen que es de las cosas más originales, bellas y ricas que le han dicho.

Esa frase, resume lo poético con lo romántico y lo pasional. Es una frase que adopté como mía y que ha sido como una fuente de sonrisas y sonrojos en las mujeres con las que he estado. ¡¡Qué bella es una mujer cuando sonríe y se sonroja!!

Amigo Kheldar, me encantaría saber un poco más de éstas frases. Dime algunas de Magistrado a Magistrado, de amigo a amigo. ¡Cuéntame de tu arte de combinar las palabras para hacer algo como eso! Realmente te estaré agradecido, yo y las miles de mujeres que estaré presto a seducir.

Y amigos de la Corte, ¿tienen ustedes frases célebremente pasionales y románticas? Frases que, como la de Kheldar, son capaces de hacer que la mirada de una mujer cambie completamente de un momento a otro. Yo… tengo las mías, y las compartiré si me lo permiten, mas quiero deleitarme de ustedes magistrados… Quiero leer en Braille sus pensamientos para robarlos para mi, sólo… de vez en vez…

Imagina el panorama: me encuentro ese post y quedo con una sensación increíble.

Al fin y al cabo, a todos nos gusta que nos digan cosas buenas.

El caso, es que Balleck ha abierto una conversación muy interesante y de paso me honra citándome como la fuente de su curiosidad.

Pues, como él mismo me recuerda que he dicho yo alguna vez, honor a quien honor merece.

Y sin embargo, mi respuesta es un poco diferente a lo esperado, pero por suerte estaba James Bond, otro de los integrantes de nuestro grupo, para aplicar la parte analítica al asunto.

Sin embargo, voy a continuar el relato por su aporte, en vez de por mi respuesta. Pronto verás por qué.

Así fue como dimos con la primera pauta para introducir la magia en las palabras, con ayuda de James. ¡Atiende!

Os transmito sus palabras tal cual las dijo él.

Balleck, ¡¡tú tienes un montón de frases que resumen lo poético con lo romántico y lo pasional!! Y lo mejor, es que las improvisas y las creas sobre la marcha, ¡¡porque tu corazón es romántico y apasionado!!

Dándole vueltas he llegado a la conclusión de que la clave es SENTIRLO por dentro: experimentar una gran admiración por la belleza femenina y proclamarlo a las mujeres.

Profundizar en esa belleza, deleitándote con la fuerza y el fuego interno que esa mujer despierta en ti, un fuego incontrolable, superior a tus fuerzas, apasionado, una llama inextinguible.

Eso ocurre cuando ves en una mujer diez veces más belleza que cualquier hombre corriente. Cuando puedes ver todo el arte y deslumbrarte con la exquisita y profunda belleza de esa mujer, toda su belleza, total y profundamente toda su belleza, mucho más allá de su cara y su maquillaje…

Un hombre que ama a las mujeres es amado por las mujeres.

(A partir de aquí, no lo pongo como una cita por darle un formato adecuado para una lectura fácil.)

Esta es la Magia en las Palabras que mis compañeros dedujeron que aplico.

Y no es que sea el heredero del Cyrano ni de Don Juan, peeeero… Tengo su misma tendencia: amar el detalle y encontrar el mejor modo de expresar ese amor.

Sigamos con lo que decía James (recuerda, sin formato de cita):

Analíticamente, esta frase: »La piel cuando se eriza, parece un libro escrito en Braille… ¡Me encantaría leer tu cuerpo completo en Braille!’‘ lo que hace es lo siguiente:

  1. CURIOSIDAD. Observas a la mujer y encuentras algo que cautiva tu atención. En el caso del ejemplo de Kheldar, fue su PIEL.
  2. ADMIRAR SU BELLEZA. Deléitate en su piel… su exquisita piel.
  3. USA TUS SENTIDOS Disfruta con todos los sentidos: vista, gusto, olfato, oído, tacto, incluídos los sentidos secundarios: presión, calor, frío y los psiquicos como corazonadas, «dejá vus», presentimientos, premoniciones… De nuevo, en este caso el sentido involucrado el TACTO, y el deseo fue ACARICIAR CON LA MANO (que bien podría haber sido con los labios, o con la lengua…)
  4. DESEO Y PASIÓN. ¡¡¡SIÉNTELO!!! Imagina cómo se siente «TOCAR su PIEL». Imagina hasta el punto en que inunde todo tu ser y lo puedas experimentar. Casi como una meditación trascendental… «Al tocarla suavemente todos sus pelos se erizan y la piel se llena de puntitos. Puedo sentir cada puntito…»
  5. CREATIVIDAD. Aquí se le añade fantasía, poesía y ROMANCE. Metáforas. «Puedo sentir cada puntito de tu piel… como si fuera un libro en BRAILLE»
  6. JÚNTALO TODO. Y DILO COMO DON JUAN: »La piel cuando se eriza, parece un libro escrito en Braille… Me encantaría leer tu cuerpo completo en Braille.»
¡Y así es como los guionistas de películas como La princesa prometida le ponen magia en las palabras a sus personajes!
¡Y así es como los guionistas de películas como La princesa prometida le ponen magia en las palabras a sus personajes!

¿Se puede repetir la pauta y hallar tu propia magia en las palabras?

¡Pues claro!

Aquí el señor Bond regala un ejemplo práctico… Haciendo honor a otra de mis frases, una que sin duda ha hecho delicias en mi vida.

(Me tenéis absolutamente consentido, compañeros. ¡Así no hay manera!)

Para facilitar la distinción entre narradores, esta vez sí uso el formato de cita. Vamos con James de nuevo.

Voy a repetir los pasos para crear otra frase:

1) CURIOSIDAD. Me encantan las PECAS de sus hombros y espalda.
2) ADMIRAR SU BELLEZA. Esas pecas me ponen, qué morbo!!
3) USA TUS SENTIDOS. Me gustaría estar abrazándola de espaldas y BESANDO esas deliciosas pecas.
4) DESEO Y PASIÓN!!! SIÉNTELO!!! Beso la primera peca, y luego la siguiente… y voy recorriendo su espalda, peca por peca, mientras ella se estremece de placer…
5) CREATIVIDAD. Cada peca es como una estrella y su espalda es el firmamento… y quiero trazar un mapa de las estrellas y las constelaciones recorriendo sus pecas con mis labios
6) JÚNTALO TODO. Y DILO COMO DON JUAN. «Me encanta ver las estrellas. Esta noche estoy deseando recorrer suavemente una a una todas las pecas de tu cuerpo con mis labios, descubriendo todas las constelaciones que se forman bajo tu ropa»

Y para finalizar su aporte, James cita mi contribución original a esta Magia en las Palabras.

Sí, ya sé que echabas algo en falta.

Y sí, fue una omisión voluntaria. No quería pecar de redundante.

Así pues, aquí tienes mi respuesta a la pregunta ¿de dónde viene la magia en las palabras de Kheldar? con la que Balleck abría el hilo. Gracias, James, por rescatarla:

Kheldar lo describe así: El truco está en introducir tus sensaciones, estímulos, recuerdos y fantasías, todo ello del modo más vivo posible… Suscitando curiosidad y deseo, alentando la imaginación. Por eso es imprescindible, por cierto, saber cómo expresarse. Hacer de ello tu arte más cultivado. Saber enriquecer las frases y las palabras, darles un sentido, una cadencia, un ritmo, un énfasis.

Tras lo cual, James decide resumir y dar ejemplo atribuyéndome otra frase que le gustó:

«La cuestión no es ser guapo, sino desprender follabilidad«.

(Que por cierto, es mía y de todo el que la sienta como cierta, como le decía hace días a otro colega).

¿Y qué opinan las mujeres de la Magia en las Palabras?

La respuesta corta es esta: si eres mujer, ¿qué opinas tú?

La respuesta larga es que no he conocido a ninguna mujer (ni a ningún hombre) al que esta magia le arruine la fiesta.

A partir de aquí, ya tendríamos que ir particularizando caso por caso.

Sin embargo, y antes de despedirnos… Una última cita, esta vez de una mujer.

De la magistrada Vadison, en concreto. La Corte fue una comunidad mixta en su momento. Atiende:

Sigo pensando que un aspecto básico que seduce a la mujer es el romanticismo.

Si habeis visto esa peli (alude a Don Juan DeMarco), seguro que os habeis fijado en cómo domina las situaciones con cada mujer.

Y esto es lo que hace irresistible a un hombre… Además de sentir todo lo que dice, se hace responsable de ello y actúa al respecto. Ese es también un punto clave: la sinceridad.

Si acaso esto es así, lo es porque Don Juan vive su propia verdad, y se la dice al mundo.

Lo que siente, lo muestra, y no titubea con ello. Esa sinceridad consigo mismo y con la otra persona, es la que, unida a su pasión y la magia de sus palabras, lo hace único.

Como veréis aqui, por cierto:

¡Te toca unirte a la conversación!

Quiero que me cuentes tus mejores experiencias y recuerdos con la magia en las palabras.

Da igual si eras tú quien las dijo, o fuiste quien las recibió. Alégranos la vida. ?

¡Por el renacer del verdadero romanticismo!

Kheldar (Sergio), acompañado por:

James Bond, Balleck y Vadison, a quienes dedico esta entrada del especial Feel The Magic, por y para el placer de los sentidos.

Por Sergio Melich

Pedagogo por la Universidad Complutense de Madrid. Comunicador y mentor por vocación. Experto en Comunidades Virtuales. Autor de las webs La Vida es Fluir (mi blog) y Comunidad Fluyendo.

Aventurero y Heartist (una persona comprometida a vivir, crear y obrar con cabeza, corazón y conciencia). Escribo sobre el Buen Vivir: autoaprendizaje, estilo de vida, habilidades sociales, relaciones y más. Puedes contactarme por redes sociales y contarme tu caso. =)

7 respuestas a «Magia en las Palabras»

Venga bah,hoy me animo a comentar…
Totalmente de acuerdo en que la clave es sentilo, convertir este tipo de frases en muletillas sería horrible.
Y bueno, creo que no se deben generalizar las pautas a la hora de tratar a las mujeres..porque chicos, a pesar de lo que penseis y se diga no somos todas iguales,de verdad. Puede que haya muchas chicas que se derritan con esas frases..sin embargo, seguramente haya muchas otras a las que le resulten exageradas…para eso,en mi opinión, hay que conocer un mínimo a la persona antes de lanzarse a la piscina con cosas así y adaptarse algo a ella (por supuesto sin dejar de ser uno mismo).
Yo personalmente reconozco que me dejarían boquiabierta con una frase del estilo..pero tampoco me gustaría que se abusase de ello..creo que me acabaría por resultar un poco pedante..igual es mi manía de pensar que cuando algo se repite mucho tiende a perder valor,no lo sé.

😉

En su debida dosis todo es venenoso, como suelen decir. Hasta el agua.
Hay que mesurarse pero no por ello cohartarse ni dejarlo de sobra, sin embargo estas cuestiones pueden (y suelen) ocurrir cuando te das permiso para admirar sin recelos y demostrarlo sin ambajes. Desde luego, yo pienso que esto debería ocurrir (a mi me ocurre así al menos) cuando mas necesario es algo que rompa esquemas y rutinas. Algo que saque de la monotonía y le de color y calidez a la vida. Algo que haga que el corazón se hinche de lleno y reviente, y que su contenido inunde e ilumine toda la creación. Digamos que, cuando la magia es necesaria se hace notar.

Envio mis saludos cordiales a Eros.

Sin duda, un artículo muy bueno, donde demuestra la pasión real que las mujeres ocasionan y la sinceridad con la que tratas el tema, pues se nota que no sale de tu cerebro exprimido por hacer una «buena frase», sino del corazón que necesita expresarlo.
Para mí, pues aún me queda mucho por aprender, me cuesta bastante expresar los sentimientos y más a una mujer.
Pero con un maestro así, no es imposible.
Es más, él hace que parezca fácil.

Un saludo granduyón!

¡¡Me uno a la conversación entonces!!

Comenzare diciendo que el tema de la reunión: «Magia en las palabras» ya me parece seductor.

Que una persona se acerque a otra y le diga lo que siente, aunque titubee o no al decirlo, esa sinceridad consigo mismo y con la otra persona, dará como resultado la magia en sus palabras. Para mí, con esto ultimo, es suficiente. Sin ello, Don Juan y James Bond no llegan ni al aprobado.

Gracias por hacernos partícipes de tan original reunión.
Un abrazo

¡Sin duda, Virginia!

Hace tiempo compartí en Facebook un fragmento de una novela (ya sabes que me encanta leer libros de ficción) que coincide con nosotros en esto. Era una escena donde un joven y habilidoso ladrón demostraba una curiosa faceta de honradez al escandalizarse de que hubiese poetas de saldo que escribían legajos para que cualquier perezoso intento de seductor pudiera comprarlos y rellenar unos oportunos huequitos con el nombre de la persona de su interés.

Imagínate: no todo vale para ganarse un corazón, en opinión de un ladrón profesional. Obviamente, dejó perplejos y encantados a todos los demás personajes del reparto.

Yo encantado de compartir estas historias si os animan a volver por aquí. Bienvenida siempre que gustes, y un fuerte abrazo.

Qué bonito suena eso de la magia en las palabras y es que bueno, es así. No es un misterio, ni es algo sacado de la manga.

Las palabras al fin y al cabo son poderosas, pueden abrir imperios y pueden cerrar fronteras. Así que aprender a utilizarlas, sacar su magia y explorarlas al punto de volvernos artistas en un arte que no es para nada sencillo. Requiere entrenamiento, pero sobre todo sentido común a la final. Que es el sentido que menos tenemos desarrollado, valga decirlo.

Me ha gustado también descubrir que de una conversación casual en un foro pueda surgir un tema tan interesante y que puede enseñarnos a todos algo tan básico como esto. ¡Hay que poner más atención! 🙂

Hola Sergio! La magia en las palabras nunca pero nunca van a estar demas, a nosotras nos encanta que de vez en cuando nos digan palabras románticas, eso nos hace mantener la atracción y además que nos levanta un poco el ego.

Buen artículo, explicado tal cual como debería ser la realidad a la hora de entablar conversación o mantener esa llama bien encendida en caso de estar en pareja, la magia en las palabras es tan importante incluso cuando no buscas coquetear con nadie y simplemente tener una buena conversación como me gusta decir «El tono hace la música» haciendo referencia a que depende de nuestro tono tanto para lograr erizar la piel del receptor como para tener una agradable conversación.
Abrazos!

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